AISLAMIENTO Y LA NECESIDAD IMPERIOSA DE ENTRENAR LA FUERZA

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Jueves, 10 de Septiembre del 2020

AISLAMIENTO Y LA NECESIDAD IMPERIOSA DE ENTRENAR LA FUERZA

 

La enfermedad por coronavirus (COVID-19) presenta una daño directo e indirecto sobre la masa muscular, siendo causante de caquexia y sarcopenia. La caquexia (síndrome asociado con una enfermedad subyacente y caracterizado por la pérdida de músculo) se caracteriza por pérdida de peso, baja albúmina, anorexia, aumento de la degradación de las proteínas musculares e inflamación.

 

La sarcopenia se caracteriza por una pérdida de función muscular. Las personas con COVID-19 presentan pérdida de función muscular durante varias semanas, lo que resulta en sarcopenia secundaria. Hay que saber que la caquexia y la sarcopenia son las principales causas de mortalidad y discapacidad. Las personas que sobreviven a la caquexia a menudo requieren largos períodos de rehabilitación.

 

Dos estudios en animales han demostrado que el coronavirus causa pérdida de peso debido a un aumento de las citoquinas inflamatorias. El aumento de citoquinas está íntimamente asociado con pérdida de función y masa muscular. En los humanos, el COVID-19 causa anorexia y pérdida de peso lo que se asocia con caquexia.

 

La enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) es el receptor que usa el coronavirus para entrar en la célula y este está presente en multitud de células del organismo, incluido el tejido muscular, lo cual explica también por qué las personas con COVID-19 tienen mialgias y pérdida de masa muscular. Esto, junto con el reposo en cama, inmovilización y la ventilación asistida puede provocar sarcopenia grave durante el período de recuperación posterior al COVID-19 (Morley et al 2020)

 

La necesidad de aislamiento social durante la pandemia de COVID-19 ha llevado a una disminución de la actividad física diaria, lo cual acelera la pérdida de fuerza y función muscular. Entrenar en casa es IMPRESCINDIBLE.

 

Además, las personas enfermas que están físicamente aisladas deben recibir recomendaciones para hacer ejercicio diario (siempre que su estado de salud lo permita). Existe evidencia de que las personas hospitalizadas obtienen mejores resultados en el pronóstico de su enfermedad así como en la recuperación posterior si realizan ejercicio durante la hospitalización (Izquierdo et al 2020). Además, existe evidencia de que las personas que cursan con COVID ‐ 19 grave necesitan una terapia de ejercicio prolongada para prevenir o revertir la discapacidad (Li J, 2020).

 

Ahora más que nunca: Entrena Fuerza.



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