ANDANTE SOÑADOR
La primera vez que lo vi fue en el bar de los cabezones sobre el
escenario, al cierre de un recital
anunciaba las próximas movidas culturales que había en Santiago. Shinfu Sgoifo:
escritor, docente y periodista santiagueño notable, sin duda, parte de nuestro “paisaje
urbano”: ese pequeño universo que aun conservamos con rasgos pueblerinos, en el que todos
parecieran conocer a todos... donde siempre hay parentesco, afinidad o
enemistad manifiesta. En última instancia ante la duda se recurre a la
categoría “lo tengo de vista”, pero difícilmente se encuentre ilustres desconocidos
en nuestro pago.
Andador como pocos, encontraba los próximos destinos de “estar
estando nomas” (como dice Castilla), siempre mantuvo su incansable vocación de
peregrino. Le escapaba a la quietud, prefería el vértigo de las andanzas. Nunca
dejo de caminar para recoger las más inolvidables anécdotas y también templar
su mirada del mundo y sus contradicciones. Gran conversador de vuelo errante
que nos dejo en sus “Ocurrencias para leer a la siesta” lindos mensajes y miradas
profundas desde la santiagueñidad.
Fue otro el bar en que lo vi por última vez, sentado en una mesa del fondo de “Utopía”,
tomando despacito una cerveza, pausado para comer y para la charla profunda que
tan bien sabía cultivar. Fiel a su estilo: temprano había salido y siendo la
tardecita, aun no había emprendido el regreso. Fueron algunos meses antes de
que partiera a su último gran viaje, por lo menos en lo que respecta a la vida
terrenal.
En el cierre del EJI 2013 (encuentro de jóvenes investigadores)
tuvo su merecido homenaje y a juzgar por mi amigo Felix Demasi (afirmación que comparto) supo hacerse
presente en ese acto, saludando y agradeciendo con un picaresco y súbito apagón
de luces que dejo a toda la ciudad momentáneamente a oscuras, siendo la
biblioteca sarmiento el único espacio que luego de una violenta baja de tensión
mantuvo su luz como un faro de convocatoria a la celebración de la palabra. En
ese sentido homenaje se proyecto el documental realizado por Juan Medez, del
cual quiero recordar algo que me quedo grabado respecto de la naturalidad con
la que se proponía Shinfu afrontar cada uno de los vaivenes que le iba
presentando la vida, una naturalidad cimentada en una comprensión valiente
frente a lo que podríamos juzgar adverso. Haciendo referencia a la enfermedad
que lo había llevado a una silla de ruedas y que lo confrontaba de otra manera
con sus amigos, con la sociedad: él se proponía la naturalidad como base para el
entendimiento de lo que estaba atravesando. Cuenta en aquella entrevista, que
había noches en que se soñaba jugando al futbol, al básquet y al despertarse de
aquellos acalorados partidos, se encontraba con su realidad. Frente a esto, lejos de ponerse triste
por la ausencia de sus piernas, se ponía muy contento por la posibilidad que tenía
de seguir soñando.-