ANDANTE SOÑADOR

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Miércoles, 23 de Diciembre del 2020

ANDANTE SOÑADOR

La primera vez que lo vi fue en el bar de los cabezones sobre el escenario,  al cierre de un recital anunciaba las próximas movidas culturales que había en Santiago. Shinfu Sgoifo: escritor, docente y periodista santiagueño notable, sin duda, parte de nuestro “paisaje urbano”: ese pequeño universo que aun conservamos  con rasgos pueblerinos, en el que todos parecieran conocer a todos... donde siempre hay parentesco, afinidad o enemistad manifiesta. En última instancia ante la duda se recurre a la categoría “lo tengo de vista”, pero difícilmente se encuentre ilustres desconocidos en nuestro pago.

Andador como pocos, encontraba los próximos destinos de “estar estando nomas” (como dice Castilla), siempre mantuvo su incansable vocación de peregrino. Le escapaba a la quietud, prefería el vértigo de las andanzas. Nunca dejo de caminar para recoger las más inolvidables anécdotas y también templar su mirada del mundo y sus contradicciones. Gran conversador de vuelo errante que nos dejo en sus “Ocurrencias para leer a la siesta” lindos mensajes y miradas profundas desde la  santiagueñidad.

Fue otro el bar en que lo vi por última vez,  sentado en una mesa del fondo de “Utopía”, tomando despacito una cerveza, pausado para comer y para la charla profunda que tan bien sabía cultivar. Fiel a su estilo: temprano había salido y siendo la tardecita, aun no había emprendido el regreso. Fueron algunos meses antes de que partiera a su último gran viaje, por lo menos en lo que respecta a la vida terrenal.

En el cierre del EJI 2013 (encuentro de jóvenes investigadores) tuvo su merecido homenaje y a juzgar por mi amigo Felix Demasi  (afirmación que comparto) supo hacerse presente en ese acto, saludando y agradeciendo con un picaresco y súbito apagón de luces que dejo a toda la ciudad momentáneamente a oscuras, siendo la biblioteca sarmiento el único espacio que luego de una violenta baja de tensión mantuvo su luz como un faro de convocatoria a la celebración de la palabra. En ese sentido homenaje se proyecto el documental realizado por Juan Medez, del cual quiero recordar algo que me quedo grabado respecto de la naturalidad con la que se proponía Shinfu afrontar cada uno de los vaivenes que le iba presentando la vida, una naturalidad cimentada en una comprensión valiente frente a lo que podríamos juzgar adverso. Haciendo referencia a la enfermedad que lo había llevado a una silla de ruedas y que lo confrontaba de otra manera con sus amigos, con la sociedad: él se proponía la naturalidad como base para el entendimiento de lo que estaba atravesando. Cuenta en aquella entrevista, que había noches en que se soñaba jugando al futbol, al básquet y al despertarse de aquellos acalorados partidos, se encontraba con su  realidad. Frente a esto, lejos de ponerse triste por la ausencia de sus piernas, se ponía muy contento por la posibilidad que tenía de seguir soñando.-

 Texto publicado en "Nuevo Diario",  año 2013, 



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