CORTAR Y PEGAR, JUGAR Y VOLAR
Cortar y pegar,
la primera asociación mental es con dos clics que mueven partes de un texto en
una pantalla. Pero no…, hablamos de tijeras, papel y cola, de pintar con
papeles de colores, del collage.
Cortar y pegar
es pintar. Cortar y pegar es pensar y también es sentir. También es jugar, y
volar.
… “al ángel que tienes
escondido entre las manos
hay que dejarlo libre
para que ande“
Estoy ante la muestra de collages de Alberto Tasso en Utopia, y no dejo de maravillarme de sus modos de hacer, de pensar, de sentir. Siempre es un recorrido placentero atravesar la librería para llegar al café con aroma a algarroba y encontrarse con este grupo de obras, acompañadas de un folleto donde se lee a modo de guía, los títulos de las obras, una descripción de la técnica del collage y una poesía. Automáticamente me sumerjo a intentar resolver una especie de encrucijada, a identificar cuál obra corresponde a cada título, algunas me hacen decidir arbitrariamente, y esa elección también podría ser otra. Me pregunto si es parte de su juego, si se divierte de antemano librando a la subjetividad de cada uno. Hay juego, disfrute.

Estoy ante una experiencia total del pensamiento. El arte es un modo de pensar gracias a la percepción sensible de las formas y a las emociones que genera, construye sentidos que nos acercan a conocer un mundo.
Estas obras
muestran una síntesis formal tan fuerte, porque son producto de pensamientos
muy claros y potentes, sentidos y desarrollados en su vasta y rica producción
teórica. Tasso piensa y produce
significados, investiga y escribe y cuando descansa de escribir, piensa con
papel y tijera, y sigue pensando con poesía, pero lo más importante es que
piensa sintiendo, comprometido con lo que dice, por eso nos afecta, nos
emociona y nos transforma.
Y sigue
pensando poéticamente con las formas y los colores, y logra transmitir esas
ideas con otra empatía. Desde su subjetividad, logra la articulación ético
política entre lo social, el medio ambiente y la historia. Nos acerca un Mundo,
nuestro Mundo, restaurando el tejido social, abordando la realidad en Santiago
del Estero.
Una de las paradojas o encrucijadas que presentan estos collages, es que atrás de esa síntesis, de las formas que parecen simples y sintéticas, hay una totalidad, condensan pensamientos complejos, hay todo un bagaje conceptual muy sólido que se manifiesta en cada composición.
A la vez hay disfrute, hay juego, hay color, hay
reglas nuevas. Paisajes que son poesía. Soles y lunas flotando en los mismos
cielos. Hay humor, ternura. Hay luchas y también muchos vuelos.
… “en fondo blanco
alcanza la figura
con tinta negra o
lápiz de grafito
su perfecto disfraz de forma pura
cabezas, cuerpos,
ríos y hasta mitos” …
Sentí la inevitable pulsión de zambullirme en el juego, en este mundo y a la manera que nos invita Alberto, y salí transformada, enriquecida en la relación con nuestro paisaje, con nuestras historias, con nuestras memorias, y agradecida por disfrutar de la belleza de estas obras.