el cine, el festival
¿Es más
importante el cine que la vida? Se pregunta Truffaut a través de su alter ego Jean-Pierre
Léaud en la Noche Americana y esta pregunta bien puede servirnos para
replicarla a quienes llevan adelante la organización del SEFF: Pichu Tomsic y
Juan Pablo Salomón. Este año es la 4ta edición del Festival Internacional de
Cine en nuestra provincia y el 5to año que lo organizan- el año pasado lo
bajaron a pesar de tener todo listo (películas, charlas, talleres) por la
urgencia de la pandemia-. El Festival cuenta con una profesionalización en la
organización que no tiene nada que envidiar a otros festivales del país. De
solo mirar la grilla y las personas que integran los jurados, uno puede tener
una dimensión del esfuerzo que implica la organización de tamaño evento
cultural. “Si nos tenemos que identificar con uno de los festivales creemos que
seguimos más la línea del BAFICI que de otros” destaca Pichu y Juan Pablo nos cuenta
que “este año en el festival, además de las películas en competencia y fuera de
competencia, se abrió la muestra de una sección de cine para las infancias,
pues hay un material muy bueno que se presentó y que abren debates sobre temas
que interpelan al mundo adulto sobre lo que ocurre con la niñez actual”.
Así del 22 al 26 de junio se va a desarrollar el Santiago del Estero Film Fest, de manera virtual. Con solo registrarse en la plataforma las
películas van a estar disponibles de manera libre y gratuita para poder
participar en el Festival y disfrutar de la proyección de películas, charlas,
presentación de cine escrito y talleres que se desarrollaran en esos días. Nos
cuenta Pichu que “cualquier persona puede acceder, crear una cuenta y disfrutar
de lo que ofrece el festival”. Otra ventaja de que sea virtual es que “las
películas van a poder verse en cualquier momento del día o de la noche” nos dice
Juan Pablo y nos invita a que “cada quien pueda armarse una grilla y verla en
el momento que quiera hasta el 30 de junio inclusive.”
La pandemia ha sido muy dañina para las salas de cine. En
nuestra provincia se sabe que al menos una de las dos franquicias ha cerrado
sus puertas y los alquileres de las salas no se han renovado. Por ello nos
preguntamos cómo viven esta etapa los festivales. Sabemos que la situación ha impactado
negativamente en algunos festivales que han tenido que levantar su programación
y suspender su realización. En lo que respecta al SEFF 2021, los organizadores
sienten que tienen una oportunidad. Han encontrado la vuelta para poder hacer
las proyecciones virtuales y eso ha potenciado el SEFF para este año. Hoy, por
primera vez, el Festival tiene un alcance nacional e internacional. “Saber que
las películas que se proyectan en el Santiago del Estero Film Fest, pueden ser visto en
cualquier lugar del mundo, nos genera una gran expectativa y siento que nos va
a hacer muy bien” nos dice Juan Pablo. También destacan que el desafío está puesto
en ver como se sostiene la virtualidad en las próximas ediciones del festival, cuando
pueda volver a ser presencial. Otra de las preguntas lógicas que surgen a esta
altura es saber cuánta gente se va a inscribir para ver las películas en esta
edición pandémica.
Para el cine, como para cualquiera de las expresiones
artísticas, el mensaje se completa con la mirada del otro, a quien va dirigida
la obra. Por eso como todos los años el público será el responsable de uno de
los premios oficiales SEFF. Podemos participar y emitir nuestro voto a través
de una barra de puntuación dispuesta en la página de reproducción de cada
película. A demás se proponen espacios de reflexión y formación en varios temas
como Lenguaje Transmedia, Stop Motion, presentación de Revistas de Cine,
Distribución y Guión para Documentales. Estos son algunos de los temas que serán
tratados de la mano de profesionales de distintas disciplinas que acompañarán
el festival, desde distintas partes del país.
Con cada edición el SEFF ha crecido en presencia del público
y en 2019 se cortaron cerca de 3300 entradas durante los cinco días y más de
250 personas participaron en las charlas y talleres. El Festival se vive con
una alta intensidad en las provincias que participan con sus películas. Mucha
gente solo viene a Santiago en esta fecha para participar en el SEFF y entre
ellos se destaca el público de Tucumán y Córdoba. Venir al festival es una
prioridad para los estudiantes de la Escuela de Cine de Tucumán, por ello, en
2019 hicieron una convocatoria a los estudiantes de la carrera para recaudar
fondos para viajar a 3 festivales nacionales: BAFICI, Mar del Plata y el SEFF.
El desafío sigue siendo que nuestra gente se apropie del Festival y concurra
masivamente, nos dicen los organizadores.
¿Qué hace a este festival único? Les preguntamos y Pichu nos
dice que “lo que hace a este Festival diferente es la locación y que va por
fuera del sistema de gestión de la industria del cine en Argentina y esto les
permite tomarse licencias que en otros lados no pasan”. Por su parte Juan Pablo
comenta que “Lo que importa es lo que ocurre durante la programación y cómo se
gestiona la selección para generar en el festival, un ambiente que tenga que
ver con la idiosincrasia y la cultura local.”
El Festival es autogestivo y este año han desarrollado una
estrategia de colaboración sencilla y ágil en su página atreves de la
plataforma Cafecito, que permite a quienes deseen colaborar donar una suma de
dinero equivalente a lo que cuesta un café y así ayudar a conseguir los fondos
para cubrir los gastos del festival.
Tenemos un grupo de películas en competencia en las
categorías Largometrajes Ficción, Largometraje Documental, Cortometrajes y
Trabajos de Escuela. A esto debemos sumar los cortos y largos fuera de
competencia. Entre todas llegamos a una grilla de 114 películas que podremos
ver, dice Pichu y Juan Pablo nos cuenta la importancia para el festival de las
películas que están fuera de competencia ya que muchas de ellas esconden una
propuesta innovadora, un atrevimiento, una ruptura en la lógica del lenguaje
cinematográfico que queremos destacar. Logramos una muestra de películas muy
eclécticas entre las que están en competencia y las que están fuera de
competencia. Eso sí, todas ellas quedan dentro del voto del público que muchas
veces da ganador a la que están fuera de competencia.
Las expectativas son
grandes y cuando les preguntamos sobre ellas, ha ambos les brillan los ojos y
se hace una pausa. Suspiran y coinciden al decir casi al unísono que los
desvela lograr que el festival tenga una masiva presencia del público local,
que las salas estén colmadas de santiagueños y santiagueñas que acompañen,
disfruten y vivan el festival como propio. Por ello desde Mundar decimos que
sea nuestro, que ocurra en Santiago, que cada año convoque más público, que se
sumen películas de todo el mundo con un alto nivel artístico, hace del "Santiago del Estero Film Fest" una oportunidad que, los que disfrutamos del cine, no debemos dejar
pasar. Este año no hay excusas para no hacerlo.