ENTREVISTA A LORENA JOZAMI
En
esta entrevista con Lorena Jozami hablamos sobre la gran repercusión de “La
ciudad inventada” en canal Encuentro, el intercambio con el publico, los fondos
de fomento, el duro presente del cine nacional.
“Zoco de la buri buri, la ciudad
inventada” llego a canal Encuentro con
una gran repercusión. ¿Cómo fue el camino recorrido por la película hasta aquí?
Pasaron tres años desde el estreno en
sala de Zoco de la buri buri, la ciudad inventada, que
fue haciendo un camino bastante lento y a los tropezones por la falta de
recursos pero a su manera muy artesanal y a pulmón logró llegar a las
audiencias. Y va llegando cada vez un poquito más al público. La película se
estreno primero en Santiago en el Cine Renzi Espacio INCAA, recorrió distintos
festivales y varias salas regionales donde conecto bastante, especialmente con
el público del NOA. Después se emitió en distintos canales del país, pero es la
primera vez que se pudo ver por televisión en nuestra provincia a partir de su
emisión en una señal de alcance nacional. Canal Encuentro la solicitó para
incluirla en su ciclo de No Ficción VI que tuvo lugar en julio de este año.
Canal Encuentro posibilito que la pelicula se viera en toda la provincia por la televisión. ¿Cómo has vivido ese nuevo estreno?
Fue
emocionante ver tantos santiagueños al unísono sintonizando, comentando,
compartiendo. Hubo quienes publicaron sus apreciaciones en las redes e incluso
los que me hicieron llegar sus comentarios por directo, todo esto me mostró una
parte muy linda de este trabajo: el cariño de la gente. Cuando la obra se reúne
con el espectador, se completa. Muchos de quienes leen los zocos o que se
encuentran en algunas de esas historias, imágenes o recuerdos de otras épocas se sintieron conmovidos.
Que importante saber que la obra emociona al público..
El documental siempre tuvo
eso, un poco de la emoción de cada “zoquero”. Está hecho de fragmentos de
memorias, voluntades, esfuerzos, colaboraciones de tantos santiagueños que
fueron imprimiendo su “mirada zoca” en la obra, y sin los cuales no hubiera
sido posible la existencia del documental. Así como el proyecto literario de
Rosenberg también se asienta en una identidad plural.
Como dice (JOrge) Rosenberg “el presente es un pasado perpetuo”...
Así es, la estructura no lineal que
tienen los zocos, donde el pasado, presente y futuro conviven en una suerte de
suspensión espacio temporal; y que permite hasta una suerte de nostalgia por lo
no vivido, de recorridos por el mapa de la ciudad de la memoria de otra persona.
Asi como tambien activar el mecanismo de Wilder Perfield para “resucitar
determinado instante de nuestro pasado” y terminar en gerundio, en la
infancia en el Parque Aguirre comiendo empanadas caminando. Con este documental
intenté trasponer al lenguaje audiovisual un poco de esa esencia: La mirada
“zoca”, que recupera lo que perdimos y nos deja habitar de nuevo esos espacios.
La reinvención periodístico literaria de una ciudad, la ciudad de los zocos:
donde el silencio no se impone, como tampoco la muerte, ni la ausencia.
En el intercambio con el público ¿Cómo cambio tu percepción sobre la película?
En lo personal cuando realicé el documental creo que estaba enfocada en ciertos paisajes interiores, lo que me movió en un principio a incursionar en la reconstrucción de la ausencia partiendo de la obra de Rosenberg y la recreación de su ciudad recordada. Y en varios sentidos y por algunas impresiones de espectadores muchos conectaron con sus propios recuerdos y con otros que ya solamente viven en los zocos: lugares, personas, modos de ser y de estar en la ciudad que muchos conocimos a través de relatos de otras generaciones. Los primeros zocos que leí me recordaban a anécdotas de mi viejo hay a quienes les pasó igual con la película y creo que todo va cobrando un sentido; aunque todavía mucho no lo analicé, porque estoy en una etapa más mecánica que es la de la gestión de pantallas, difusión y todavía falta un trecho de esta instancia. Pero en si mismas las representaciones de las estructuras fragmentarias de la memoria en la pantalla grande funcionan como espejos que nos devuelven un poco de nosotros mismos.
Esta película cumple, entre otras cosas, la función política de ejercitar la memoria. ¿Qué relevancia tiene para vos este aspecto del arte?
El cine tiene la capacidad de recuperar estas historias plurales, las rescata del olvido en un acto de resistencia. Y
es ahí justamente donde la función política del dispositivo cinematográfico se
activa contribuyendo a la formación de una memoria histórica colectiva.
Decía (Manuel) Castilla que toda ciudad existe
de dos maneras, la que registran los planos y la que vive en la memoria de sus
habitantes. Así cómo el proyecto inició buscando descubrir esa otra
ciudad, más allá de lo geográficamente situado y en otros planos en su
recorrido por las pantallas se fueron sumando las percepciones y las otras
ciudades que existen en la memoria de los habitantes que transitan ciudades
diferentes, aunque vivan en la misma.
¿Cómo se financio la realización de esta película?
Además del apoyo de “montón” de
zoqueros y diversas instituciones publicas y privadas de la provincia, el
proyecto fue declarado de interés en la Vía Digital particular forma de fomento
del INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) destinada a la
producción de documentales digitales de mediana audiencia. Estos subsidios y
créditos son importantes para la producción del cine nacional y en el caso del
documental significó un impulso importante.
¿Cómo es el presente de estas convocatorias de fomento?
Actualmente, estas vías de financiamiento peligran debido a modificaciones a cuestiones tributarias en el marco de la ley de cine que se introdujeron en 2017 por decreto y que fijan un plazo de vigencia hasta el 2022 a la afectación al Incaa del impuesto al cine. Para ejemplificar, cuando vamos al cine o quienes facturan en el país con la actividad audiovisual, pagan un impuesto que va directamente al instituto que tiene autarquía y nutren el fondo de fomento cinematográfico. Por eso se dice que cine genera su propio fondo, porque se obtiene a partir de la comercialización de la actividad y es dinero del audiovisual que vuelve al audiovisual. Pero esta fecha de caducidad de los impuestos sentencia nuestro cine nacional ya que estos gravámenes e impuestos son la fuente de financiamiento del audiovisual argentino y del fomento federal.
En el contexto que describes, ¿Cómo influyen las plataformas digitales extranjeras?
Las plataformas digitales
extranjeras que prestan servicios en el país, agravan la situación ya que no tributan como antiguamente
lo hacían los videoclubes. Hoy el consumo de audiovisual se trasladó a las OTT,
las cuales deberían estar incluidas en los impuestos, sin embargo han logrado
evadirlo en todo este tiempo en Argentina en detrimento de nuestro audiovisual
y podría poner fin a la construcción de nuestras propias imágenes por lo que es
un motivo de preocupación en la comunidad audiovisual.
¿Cómo ves el presente y futuro del cine nacional?
Es prioritario defender el federalismo de nuestros contenidos nacionales y además nuestra soberanía audiovisual de los embates extranjerizantes, en tiempos donde mayoría de los contenidos que se consumen por streaming son de otras procedencias y las plataformas no tributan, por lo tanto no inyectan inversión en nuestra industria nacional y eso significa menos capacitación, menos pantallas, en definitiva, menos contenidos locales.
Por un lado, entonces, en este
escenario es necesario evitar esta “fecha de defunción” del cine nacional que
supone esa modificadora del 2017 y pensar acciones y políticas para conseguir
más recursos para hacer cine desde todas las provincias de manera que podamos
acercarnos a un cine nacional con equidad, más federal e inclusivo en relación
a los distintos modelos de producción y puntos de vista. Seguimos en el camino
de la mirada y construir una nueva identidad audiovisual.
Pero por otro lado veo en el presente
del audiovisual santiagueño, siguiendo el espíritu que nos caracteriza, gente
trabajando para seguir generando proyectos, gestionando espacios, formándose,
filmando con financiamiento colectivo, sosteniendo pantallas y difundiendo el
cine con convicción.
¿Cuáles son los próximos proyectos en los que te encuentras trabajando?
Hay un próximo documental que se está gestando, pero sigue en una etapa muy embrionaria. Es sobre el impacto ecológico y cultural de la desaparición de nuestro monte y se llama “El último kakuy”.

Zoco de la Buri Buri, la ciudad
inventada - Largometraje documental está disponible de modo gratuito
en Equis+webtv: una plataforma que lucha contra la hegemonía
audiovisual poniendo a disposición contenidos diversos.
Link al trailer: https://youtu.be/8Z8ZKfqm37E