ENTREVISTA A SILVIO MATTONI

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Publicado en Entrevista...
Por Mundar
Miércoles, 17 de Noviembre del 2021

ENTREVISTA A SILVIO MATTONI

El escritor Silvio Mattoni coordino dos talleres de poesía en Santiago de Estero durante el año 2020 y 2021, los mismos se realizaron de manera virtual con el auspicio de la Municipalidad de la Capital.

Resultado del trabajo compartido se editó una antología poética titulada “Poesía del Estero”.  En esta entrevista conversamos sobre su vinculación con la poesía santiagueña, su trabajo de escritor y sus proyectos. Sobre el final de la nota se pueden leer algunas de las poesías que integran el libro “Poesía del Estero”.

 

-       ¿Como has vivido la experiencia de coordinar dos talleres de poesía en Santiago? ¿Conocías Santiago del Estero?

 La experiencia fue más interesante y estimulante de lo que podía prever. No suelo dar talleres literarios y siempre me sorprende el deseo de escribir, el entusiasmo renovado por la poesía. Pero en particular no esperaba encontrar tantos poetas jóvenes en Santiago, sobre todo fue la impresión del taller en su versión inicial, a fines del 2020, porque luego en 2021 se amplió la convocatoria a poetas de todo el país. Y sí conocía la ciudad, había sido invitado a una feria del libro hace unos diez años. Me encantó lo que pude ver entonces, que incluyó algún paseo a una peña en las afueras, pero sobre todo disfruté el centro, la plaza, los alrededores. Ahora, en mi nueva visita de este año, pude conocer un par de buenas librerías donde encontré algún libro que no conseguiría en otra ciudad. Me hubiese gustado que el taller fuera en persona, pero creo que no habría sido posible viajar tanto ni hubiese llegado a un resultado tan amplio como llegó a tener. 


 ¿Qué autores de Santiago conocías antes de este trabajo? ¿Y cuáles has sumado a raíz de los talleres? 

 Antes de proponer el taller, conocía a una poeta joven que me había impresionado mucho durante una lectura, en un festival de poesía de Jujuy, Belén Cianferoni. También había compartido una mesa de lectura en Tucumán con Aníbal Costilla, que luego participó en el primer año del taller virtual y que tiene una poética consolidada. Además, en ese taller de finales de 2020, que fue más restringido, como dije, conocí a dos poetas muy interesantes y muy activas en los encuentros: Gabriela Álvarez y Belén Navarro. No conozco mucho la poesía de Santiago de otras generaciones, supongo que por las limitaciones de los circuitos editoriales de poesía, con sellos siempre locales que no suelen distribuir a nivel nacional. Pero la poesía crece en todas partes y todo librito publicado en alguna ciudad determinada, que parece destinado a los límites de sus murallas, siempre va a llegar a su verdadero destino, que es otro poeta, otro que nace en cualquier lugar.

  

      ¿Qué impresiones te dejo lo compartido en el taller? ¿Cómo has vivido la virtualidad dentro de la propuesta? 

 En el taller me sorprendieron bastante las respuestas a las consignas que se daban, la calidad de los poemas. De hecho, en el taller ampliado y de alcance nacional que se abrió en 2021, había poetas ya reconocidas, lo digo con “a” porque la mayoría eran mujeres, con libros publicados y un estilo propio.

La virtualidad es una desventaja evidente si se piensa en el establecimiento de un contacto, una conversación, en la formación de un grupo a partir de afinidades literarias que siempre resulta de un taller. Pero en este caso fue la condición de posibilidad de una conversación más amplia, que atravesó generaciones, lugares geográficos, diferentes historias de formación de los participantes. Esta amplitud de miras no se hubiera dado sin la modalidad virtual.

 

  ¿Cómo surgió el nombre del libro "Poesía del Estero"?

El nombre del libro se me ocurrió de manera casual, diría. Sólo quería indicar que la propuesta del taller y al menos la mitad de quienes participaron en él provenían de Santiago y la palabra “estero”, más allá del toponímico, me sugería un paisaje al mismo tiempo de un horizonte amplio, incluso desolado, como el encierro general en el que se propuso el taller, y de una riqueza invisible, representada por las y los poetas cada cual en su sitio, como si el universo estuviera en un grano de arena, para usar una frase de William Blake.

 

¿Cuándo llegó la poesía a tu vida? 

Creo que la poesía siempre estuvo cerca de mi vida, aun cuando en parte no la recuerde. Pero la infancia, antes de poder leer, seguro que es lo más determinante y precisamente porque yace en el fondo de lo olvidado. Más prácticamente, leí mucho en la niñez, y al comenzar mi adolescencia empecé a escribir intentos de poema. A medida que fracasaba, y también intentaba otros géneros, sobre todo el cuento, seguí leyendo, imitaba a nuevos autores. Luego de unos años de pruebas, de influencias difíciles de enumerar, como a los dieciséis años, le mostré un poema a un poeta de mi ciudad, cuya escritura casi clásica, de temas mitológicos, yo apreciaba, y a él le gustó. Desde entonces traté de organizarme para escribir diversos libros. Y de a poco fui encontrando a los poetas que más me incitaban a escribir.


¿Qué lugar tiene la poesía en tu vida cotidiana? 

Cuando estoy en tren de escribir un libro, es decir que tengo una serie posible, una línea de temas o unos personajes o unas citas extraídas de algunos libros, trato de escribir todas las mañanas. Si tengo ya un libro inédito terminado, para no arrumbar más archivos en los cajones imaginarios de mi computadora, me dedico a escribir otros géneros, sobre todo ensayos, que son parte de mi trabajo habitual, y en los últimos años también unos diarios, no sé si íntimos pero sí bastante caprichosos, sobre cualquier cosa que se me ocurra y que se disfrazan de notas autobiográficas. Puedo entonces pasar meses sin intentar la poesía en su forma típica. Sin embargo, los temas de mis ensayos casi siempre son las obras de poetas, y mientras los pienso se van decantando ideas para escribir, más allá de la reflexión, una manera de continuar con la extraña manía de hacer versos.

 

¿Cuáles son los poetas que estás leyendo últimamente? ¿Y cuáles son los poetas a los que siempre regresas? 

Estuve leyendo y traduciendo mucho a los poetas italianos de la época de Dante, los que se llaman del “dolce stil novo”, y me resultaron más actuales y más raros de lo que recordaba. Pero fue para una suerte de trabajo que desembocó en un libro recién publicado. No estoy leyendo mucha poesía en estos días. Tengo en mi mesa libros de filosofía, de ensayos, un diario íntimo de una joven artista plástica. Puedo nombrar a dos poetas a los que siempre vuelvo, sobre los que escribí ensayos y están por salir sendos libros en torno a sus obras: Arturo Carrera, contemporáneo, de una poesía sin igual en la lengua que hablamos, y Juan L. Ortiz, quizás el mayor clásico de la poesía argentina del siglo XX, aunque ese lugar central se le vaya concediendo de a poco, con el sigilo que caracterizó siempre su escritura y su vida.

También vuelvo a leer siempre, porque creo que modificaron profundamente lo que se entiende por escribir poesía en la Argentina, a poetas contemporáneas, más o menos de mi edad, que me desafían a pensar de otro modo la forma del libro poético: Cecilia Pavón, Fernanda Laguna, Laura Wittner, Marina Mariasch y Anahí Mallol.

 

¿Estás trabajando en algún proyecto de libro?

Tengo un libro de poemas casi terminado, que se titulará Gracias, verano. Reúne escritos de los últimos tres o cuatro años: algunos recuerdos de infancia y adolescencia en las sierras de Córdoba, el lugar donde escribí y abandoné algo así como mi primer poema; algunas notas en verso que registran momentos de vida, las presencias familiares, la casa en la que vivimos; una serie de poemas sobre figuras femeninas de la mitología y la literatura antiguas, grecorromanas, pero que enmascaran posibles retratos de mujeres que conozco, que recuerdo o que podrían existir, de manera que funcionan como relatos ejemplares en torno a sentimientos bastante actuales; y un anexo de traducciones del latín, muy libres y adaptadas a mi estilo, de poemas del escritor romano Petronio, más conocido por su genial novela Satiricón, de la que sólo tenemos unos capítulos fragmentarios, sobrevivientes en el tiempo.  


Puedes leer una seleccion de poesias que integra la "Antologia del Estero"

-Poesias de Sabrina Barrego, Daniel Auatt, Gabriela Alvarez, Belen Navarro, Sebastian Barrionuevo https://bit.ly/3l5TyrR

-Poesias de Daiana Fler, Marines Scelta, Livia Auatt, Leandro Rivas, Deborah Silva Castillo https://bit.ly/2YUsZhc



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