ESTACION FRIAS

Cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios.

Jueves, 24 de Septiembre del 2020

ESTACION FRIAS

Hablar del tren de Frias, es hablar de la ciudad y de su nacimiento. El año elegido para celebrar su fundación es el 24 de Septiembre de 1874 año en que se concluyo la construcción de la vía que unió la ciudad de Córdoba y Tucumán, quedando la estación Frías comprendida entre las de Recreo y Lavalle.
En el terraplén de la estación con decidencia provinciana Cesar Alberto, medico y habitante de la ciudad desde hace sesenta años, describe esta región en su génesis, “un lugar de verdes y ocres colores al pie del cerro, surcada por entonces por 4 brazos de ríos, abundante agua y grandes quebrachales que aseguraban la producción de durmientes, carbón, leña”. Señala, “la población cercana de “el Remansito” fue importante para el trabajo de construcción del ferrocarril, allí se encontraban habitantes naturales como los Sequiera, los Zorairez, Alanis y otros tantos que llegaban a 150 almas, también se sumo mano de obra que provenían de las sierras de Catamarca de lugares como Ancasti, Ipizca, Infanzon, el Vallecito, Ancastillo, trabajadores de Apellido Juez, Novoa, Perea y otros mas que se asentaron a la vuelta de esos 12 Kmts de nuevo desarrollo”. Así nació Frias, con su nombre en honor al diplomático Felix Frias, separada por las vías de un lado hacia el este y del otro lado hacia el oeste, un crisol razas ensambladas, criollos nativos, gringos italianos, gallegos y árabes, a propósito de esta confluencia cultural dice Carlos otro friense de pura cepa que para él “la comida árabe era autóctona de su pueblo tanto como una empanada o un asado”.
La ciudad se erigió a los costados de las vías edificando un horizonte compartido para los pobladores, el llamado “alto nivel” se constituyo en una referencia definitoria para ubicarse en la ciudad “un lado” y “el otro lado”. La llegada y la partida del tren resultaba siempre un momento de gran efervescencia cultural, la sístole y diástole de una comunidad ferrocarrilera.
Me instalo en un primer vagón para emprender mi viaje, las calderas de la locomotora comienzan a bramar y Eliseo me explica la organización de la ciudad: “de un lado” se situaron los bancos el mercado, la terminal, el centro comercial, la plaza 9 de julio y “del otro lado” la parte institucional la iglesia, el municipio, la escuela normal, la policía y la plaza 25 de mayo. Apunta Cesar, habitante de la ciudad desde hace 92 años: “inicialmente el único punto de conexión entre un lado y el otro era el llamado “alto nivel” un puente caminero de paso obligatorio que permitia el ir y venir ciudadano, después como un gran muro, había una tela metálica que llegaba a una cierta altura haciendo infranqueable el paso, los viajantes de un lado podían hospedarse el Hotel "Bristol" de los Barbieri y del otro lado el Hotel "Savoy" de los Garcia”. La hilera de palos borrachos que se extienden sumando un cerco verde histórico tienen con seguridad mas de cien años, y es un espectáculo verlos aun hoy por su porte y estatura, Cesar recuerda a su abuelo en el año 38´ ya hablando sobre estos arboles admirando su sombra.
Las casas de estilo que se ubicaban cerca y aun hoy se pueden apreciar eran de funcionarios ingleses, marcaban con su presencia el modelo agro exportador en su apogeo de extracción, el tren trasladaba todo hacia el puerto y desde allá nuestra materia prima para las Europas. Trascendidos dicen que en una de esas casas nació y se crió uno de los tripulantes del Enola Gay avión que arrojo la bomba atómica sobre Hiroshima en 1945, asesinando a mas de 80.000 personas, el dato resulta incomprobable.
Desde un vagón contiguo, otro pasajero llamado Alberto comenta: “una vez un Dodge modelo 46 se paro en el paso nivel con la barrera baja, conducía una Sra. apodada “Pirucha” ella salvo su vida, del auto no quedo nada” remarca agitando sus dos brazos. Junto a él Roberto esta acodado en la mesa del expreso, una imagen clara que le viene a su memoria mirando por la ventana es la siguiente “desde aquí mismo podía verse la única cancha de tennis que por entonces era un escenario de juego atípico para la época, llamaba la atención mirar un grupo de vecinos de la cuadra devenidos en distinguidos tenistas”.
Al lado, su hermano Fernando recuerda a “Patuleta” y otro personaje apodado “Rey del sueño” un dúo de fleteros, grandes trabajadores que esperaban a la vera del andén a los recién llegados y con una gran carretilla de madera trasladaban el equipaje y entregaban las encomiendas para los comercios. “Había un notable empanadero de apellido Córdoba que con chaqueta y gorro blanco en su bicicleta con canasto hacia la venta de empanadas fritas en el andén” diversos oficios que surgían al fragor de la actividad ferroviaria.
Tengo en mis manos un ejemplar del Diario Liberal del 25 de Septiembre de 1974 donde hay un informe especial por el festejo de los 100 años de la fundación de la ciudad, entre otras cosas se cuenta que se construyo una réplica de la primera locomotora que atravesó la ciudad. La editorial del diario remarca tres grandes promesas políticas del juarismo: una sede de la Facultad Agro Técnica, la instalación de nuevas industrias y el Dique del Albigasta, es importante remarcar que tardo aproximadamente cuarenta años en construirse el dique, el cual fue licitado recien en el 2008.
El septiembre centenario, pese a ser un año marcado por la difícil situación del país y la reciente muerte de Perón, tuvo algunos actos conmemorativos: se realizo un desfile cívico-militar, eligieron la “Reina del centenario” y en un gran escenario desfilo una embajada de músicos porteños encabezado por Nestor Favian, un octeto de cuerdas para el tango, parejas de baile. Al final fuegos artificiales iluminaron la plaza.
En la mañana el gobernador Carlos Arturo Juarez dijo que la presidenta, Isabel Martinez, le había manifestado que iba a firmar un decreto para que una de las ciudades más beneficiadas en los planes de promoción industrial sea Frías. “La predilecta dentro del esfuerzo para abrir al pueblo los caminos de grandeza”. Lo manifestado por Juarez aquella mañana se esfumo rápido como el polvaderal que levanto el “avión especial” que lo traslado.
En el vagón del medio, viene conmigo Lilia habitante de la ciudad de hace 80 años, me cuenta que su hermano mayor Ricardo, cuando niño “tenía una novia de cada lado de la vía” con su temprana edad no sabia de jurisdicciones aquel amante pero ya conocía las dimensiones paralelas de los amoríos que pueden desafiar deberes tan supremos como la fidelidad.
Vagón tras vagón, la ilación de voces entrecruzadas, que van templando la memoria pasajera. Marta refiere: “cuando niña con mi prima Clara, Humberto, Cesar, Mechi, por el año 64´ nuestro paseo era llegar hasta el alto nivel y apostarnos en un bar “el de Massara” ubicado paralelo a las vías del ferrocarril. De construcción alargada tenía su frente a la calle San Martin y su espalda a las vias… En unos taburetes altos, novedosos para la época, nos sentabamos a degustar uno licuados gigantes, desde aquí era un lujo viajar hacia Mardel en el tren “Cinta de Plata”.
Selva Yolanda Ramos, la Pocha esta en el vagón de la poesía y señala el comienzo de este camino compartido con su canto a Frias: “cuanto amor hay en mi pueblo, cuanto calor hay de nido, soledad del santiagueño que no es quimera ni es sino, por que a todos cobija, comunidad de destino”.
En la locomotora junto al maquinista viene el poeta Julio Salgado quien recuerda la historia que le supo contar su abuelo: el 16 de Enero de 1939 en el calor del alba un tren cayo al Rio Albigasta, por mucho tiempo los pasajeros se confundieron con troncos y animales arrastrados por la corriente del rio el poeta mira al horizonte, y recita “y en llamitas mis ojos aprenden de un año que no he visto”.
Desde el umbral de la casa de mi abuela cuando niño vi muchas veces con curiosidad al final de la calle el paredón del alto nivel, esa costura de metal y ladrillos que desde lejos parecía dividir la ciudad, más aquí en el tiempo aprendo que la unidad de esas orillas está sostenida por un correntoso río llamado Tren.
Todo podría vivenciarse como un sueño repentino en esta ciudad de la amistad, si todo lo compartido en estas palabras no fuera completamente cierto.

MUCHAS GRACIAS POR LOS RECUERDOS FAMILIAS MONTI, LEYBA, BARRIONUEVO, PALIZA, CARLOS ARANDA. GRACIAS POR LA BIBILIOGRAFIA ALBERTO TASSO.
Electrico Ardor todos los lunes de 22hs a 00hs por RADIO UNIVERSIDAD 92.9







Categorías

Autores