EXERGO
Exergo es un sustantivo,
y según la Real Academia: “El nombre o
sustantivo es aquel tipo de palabras cuyo significado determina la realidad” es por ello que con ellos nombro, aquí, lo
que nombran los sustantivos”. Los sustantivos nombran todas las cosas: personas,
objetos, sensaciones, sentimientos, etc.
Además: - exergo procede del griego ἔξω, fuera, y
ἔργον, obra, fuera de la obra. Entonces La obra de la vida nos cuenta adentro,
tomando parte. Somos parte de ella dentro y somos parte fuera, contemplándola,
como ahora
Cuando
Sin
ningún propósito los rincones repiten sus ecos, restituyen sus pasos, que lo ha
inundado todo. Trastocando el tiempo y los lugares. Cada vez trepan más
espacio, estiran al cielo los centímetros que han aumentado y con meticulosidad
de científicas se encargan de constatártelo, escudriñando al mismo tiempo si es
proporcional al tamaño que han debido ensanchar nuestros corazones para
albergarlas.
Puntualmente
desquician nuestro tiempo, llegan a las y punto como lo planifica el padre.
Nos
reconocemos. Traen la expectativa en los ojos, los pasean por cada peldaño.
Solo entonces se sientan y esperan que el sabor que pidieron les cocine esté
acorde, igual a como lo dejaron. Hace un año.
Recurrente
batahola: –“Que si te has lavado la mano”, “Que no puedes no probar este
meshe”; y surge el plenario, todo/as opinan sobre cuánta cultura de trasmisión
cabe en una sola sentada. Se cubre el mantel de expectativas, como en cuanta
mesa reúna generaciones. Por entre las voces que se entrecruzan, junto a la
impaciencia por la llegada del postre y la urgencia por escaparse a otros
quehaceres, la recuperación del ritmo de los tenedores anuncia que ya hay
acordada. De este viaje habrá memoria de cómo se llega y cuánto se logra en el
equilibrado: ”Prueba un poquito” “bueno, ya es suficiente”.
Somos
viajero/as, trashumantes, acumulamos milenios de partidas. Por eso estamos
hecho/as de retornos. Una tradición familiar nos ha sucedido, a sus padres, sus
abuelos y sus abuelos antes de estos abuelos. Un calendario, (escolar, entre
otros) emocionaba la hora de volver a la casa.
Nos
es familiar ver echar a vuelo el preparativo, el frenesí del plumero, la curva
que dibuja la sabana antes de ser ajustada, agrandar la mesa, arrimar más
sillas, que la cocina espume en abundancias.
Somos experiencia de ansiedad por el día en que nuestras exclamaciones tapan todos los sonidos y los abrazos derriten el tiempo de la espera, y es que cuando al fin ya sólo vemos sus perfiles,en la puerta, nadie duda, porque eso no cabe: han llegado! Y ya nada más importa. Tropezones y nunca faltan lengüetazos caninos para completar el cortejo. La alegría no cabe en el cuerpo. Desparraman sus mochilas, que antes fueron valijas, pero el avío que portan no ha cambiado.
Paladeamos
en la sobremesa las delicias del relato. Retoña lo acontecido iniciando la
ceremonia de acuñar fechas y nombres, esa inscripción de presente que demanda
cada foto: nuestro paso.
Restituciones
perennes. Puedo asegurar que a la edad que ellas tienen hoy, yo bien entendía
la travesía de mi Zete: - De entre las muchas imágenes, ella ilustra el
reverso. Su arrojo contornea los bordes, firme en cubierta, sello en relieve
sus 17 años frente a otro -entre tantos otros- despojo. Ha tenido que arrojar
al mar sus monedas, pero en las 2 que conserva cabe todo el oro de su pago. En
tierra desconocida las convirtió en medallas y llegaron hasta nosotros/as. Nos
hizo espacio. Sabedora de valores, ponderó lo que le quitaron, y dejó libre el
anverso, y, al exergo muchos hijo/as y nieto/as inscribimos los epígrafes,
ensanchamos el espacio….
Este fin de año 2020, de efímeras consistencias, armamos artefactos de luz para el arbolito, rememoran los candiles, uno de aquellos tantos que la Zete encendía en la árida llanura santiagueña. Mucho más en estas fechas, pero presente siempre, inunda el olor a olivos, germinados donde no crecía nada.

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Parte de una moneda o medalla donde se pone una inscripción
-
Es todo lo que queda por debajo del borde sobresaliente que aparece a veces,
generalmente en el reverso, que suele contener leyendas relativas a la fecha de
acuñación y otras.
-
Cita con la que se encabeza un libro o documento escrito. (Francisco J. Lopez
COLEMONE ) En numismática, el exergo de una moneda es un elemento opcional
situado la parte inferior del campo, generalmente debajo de la figura o diseño
del anverso, y que muchas veces aparece separado del resto del diseño por una
línea llamada línea de exergo. En el exergo suele aparecer una inscripción
(llamada epígrafe), que, normalmente, indica la fecha de acuñación, la marca o
el nombre de la ceca. Hay que tener muy clara la diferenciación entre exergo,
línea de exergo y epígrafe. El primero es el espacio libre en sí mismo, el
segundo es el elemento visual que separa el espacio libre del resto de la
moneda, y el epígrafe es la inscripción.
-
Monedas con exergo El exergo es uno de esos elementos que están presente en las
monedas casi desde que se inventaron como elemento de transmisión de valor. De
una manera u otra, y con uno u otro tipo de epígrafe, la claridad y limpieza
que aportan a la zona del diseño hacen que la información que aparece en ellos
cobre tanta importancia como el diseño mismo.