JACINTO ES UN PROYECTO INCONCLUSO

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Lunes, 25 de Octubre del 2021

JACINTO ES UN PROYECTO INCONCLUSO

El descubrimiento del personaje

“El diablo cantaba en el monte” era un título probable para el documental sobre Jacinto Piedra, que se prepara en Santiago del Estero. Desde su trágica muerte, se escribe mucho sobre él y se ha convertido en una leyenda. La gente usa sus remeras, ha influido en los compositores nuevos y muchos cantantes imitan su estilo. A Jacinto se lo escribe y se lo ve, se lo imita desde un ángulo cerrado que mira los últimos años de Ricardo Manuel Gómez Oroná, cuando con la guitarra convocaba multitudes y acompañaba al joven José Zavalia que buscaba la gobernación en 1991.  Pero Jacinto ha tejido muchas historias que van de su niñez a su consagración como el cantante que ha sido, y cuya figura no para de crecer.

Jacinto canta con el cuerpo, deja en sus registros, no solo su garganta, sino que pone otra cosa. Cuando canta todo su ser vibra, se conmueve y desde ahí nos transmite su arte. Hay quien dice que la voz le sale desde abajo, del estómago, yo digo que Jacinto cantaba con todo su ser, desde los pies a la cabeza, todo en él era sentimiento que desdordaba la garganta y se trasladaba por su cuerpo como herramienta sensibilizadora. Cuando lo escucho, aún hoy, siento eso, un cantor que nos canta un mantra hipnotizante que te llevaba a experimentar nuevas sensaciones.

El proyecto de hacer un documental lo lleva Gustavo Caro, director de cine santiagueño, a quien le pica la idea desde que estaba estudiando cine en Buenos Aires en los 90. Pero es recién hace unos años que ha empezado a pensar en términos de proyecto posible. Las primeras ideas tenían que ver con armar un documental sobre Los Santiagueños y su disco Transmision Huaucke, pero después ha decantado la idea y hoy el tema es Jacinto. Según Caro, el personaje tiene componentes que lo destacan y que encontramos en muchos ámbitos artísticos: lo trágico vinculado a lo creativo, a lo heroico, a lo épico.  El proyecto ya ha pasado por dos clínicas el Labintuc[i], en Tucumán y el Doculab[ii] del Festival del Cine de las Alturas de Jujuy, de las que recogió elogios y la decisión de que Jacinto es una tremenda figura para filmar.  

“Jacinto Stone” es la opción que hoy pesa más como título de la película y está inspirado en un artículo publicado por Víctor Pintos en Pagina12. Cuenta Gustavo que “en ese corto obituario Víctor da en la tecla y genera una síntesis sobre la lectura del personaje de Jacinto. Escrito en 1991 cuando muere Jacinto y al día de hoy vos lo lees y tiene una vigencia rabiosa. Cuando estaba en Buenos Aires, veía muchas señas de que debía filmar sobre Jacinto, porque es un folclorista santiagueño con un posicionamiento urbano medio raro, porque era marginal. Me llamaba la atención que en la pensión en la que vivía, charlaba con un chabón que apenas conocía y así me iba cruzando con artistas que lo ubicaban. Lo tenían escuchado, gente que por ahí no le da bola al folclore, que toca jazz, que hace rock pero sin relación con lo que pasa en las provincias en general. Sabes que Bs As es ahora un lugar más abierto, pero siempre ha estado cerrada a lo que pasa en las provincias. Por eso es llamativo lo que ha pasado con “Los Santiagueños” y con el momento previo que es MPA. Me acuerdo también qué en un viaje a Bolivia, alojado en un Hotel de La Paz, conocí a un chango que era locutor de radio y que le gustaba mucho el rock argentino, hablamos de Sumo, de Charly, de Spinetta y de otras bandas y en un momento salió el tema de Jacinto, con este chango que no sabía quién era en un hotel de 4ta, en La Paz, hablando de Jacinto y yo no podía creer que lo conociera, eso me marcó, generó un vínculo más fuerte con el personaje.

De Ricardo Gomez a Jacinto Piedra  

Ricardo Manuel nació en Santiago del Estero el 25 de septiembre de 1955 y fue anotado como Leguizamón, apellido materno, pues su padre, Manuel Gomez había dejado de frecuentar la casa de Haydeé Leguizamón, madre de Ricardo Manuel, desde que se enteró de su embarazo. Después de irse a Bs As a trabajar y ante el parecido evidente con el padre, el hombre entró en razón y le pidió a Haydeé que vuelva a Santiago y formaron una familia. A los siete años Ricardito ya se destacaba por su voz, había sido bautizado desde su debut como “Ricardito, el niño cantor”.[iii]  

Cuentan que una noche Jacinto[iv] llego a una reunión donde estaba Horacio Guarany. Cuando le llegó el turno de cantar los dejó impresionados y Guarany le preguntó cómo se llamaba, al contestar que su nombre era Ricardo Gomez el folclorista lo bautizó desde ese momento, Jacinto Piedra. Pese a la trayectoria y la importancia de su figura para la renovación del repertorio folclórico nacional, Jacinto todavía es un desconocido para el gran público. “Aún hoy, Jacinto no es una figura masiva” dice Caro y continua “tiene más reconocimiento que antes pero no está en la galería de los consagrados, en todo caso tiene otro tipo de consagración. No es un canon. Me acuerdo que cuando vivía en Bs As había llevado conmigo 3 casettes que tenían a Jacinto como protagonista, el de Los Santiagueños, el de MPA y El incendio del poniente, que es el disco solista de él. Sonaba como algo nuevo, que mis amigos no habían escuchado, diferente a lo tradicional, entonces escuchaban instrumentos y armonías diferentes, letras que hablaban con un lenguaje urbano.”

¿Cuándo esa idea de hacer una película sobre Jacinto empieza a tomar forma?

Hace unos tres años me senté y me puse a laburar en ello. Sobre todo a partir de una propuesta de dos ex alumnos de la Escuela de Cine en Tucumán que hoy tiene una productora[v]. Un día me invitaron a comer y me contaron de la productora y la intención de producir una película. Uno de los changos ya conocía el ambiente musical en Santiago y empezó a ver a nuestra provincia desde otro lugar y se dio con la historia de Jacinto. Ahí me dijeron: “Vos la tenés que hacer” y desde ahí empiezo a pensar seriamente en el proyecto.

¿Podemos poner entonces que 2017 como el año en que comienza el proyecto? ¿Cuáles son las primeras cosas que has hecho?

Sí, yo los conocía porque habían estado involucrados en proyectos en común, uno de ellos trabajo en la película de Di Lullo y yo les hablaba de Jacinto y se empezó a interesar por contar historias de aquí. Lo primero que he hecho entonces, después de la propuesta ha sido empezar a escuchar la música, recopilar información y material de archivo sobre él, buscar el libro “Que lo recuerden brillando” de Rayen Guerrero[vi] que acababa de salir y el libro del Bebe Ponti[vii]. Así arme la primera lista de la gente a entrevistar. Un año entero me llevó hacer las entrevistas. Me costó mucho en algunos casos, en otro no. Ahí también descubro que Jacinto ha generado diferentes impactos en la gente que lo trató. Hay gente que tiene muchas ganas de hablar de él, porque lo recuerda muy bien, otra que lo recuerda con dolor y otros que no quieren hablar directamente.

El libro de Rayen Guerrero comienza describiendo su última noche, con su mujer a punto de parir, el volviendo de tocar en el cierra de campaña, todo preparado para que se quede en la casa y sin embargo decide salir…

Jacinto tenía una pulsión por andar. Toda esa última noche es una noche cargada de dramaturgia. Desde la multitud en el acto, hasta la cosa intima al llegar a su casa de estar un rato y partir. Una noche muy oscura. Una noche de la que se habla y se dicen cosas, vos has visto como es Santiago. Es muy místico en ese sentido.

¿A quienes has entrevistado?

Bueno, he entrevistado Irene Cantos, su mujer, con uno de sus hijos Gregorio cuando vino hace 2 años aproximadamente y tocó en La Salamanca, no volvía a Santiago desde que era niño y pudimos hacer el registro audiovisual de la entrevista. También entrevistamos a Elvira Diaz; a Susana Ferrari que es la mamá de Lucila hija que Jacinto tuvo después de su matrimonio. Hablé con Lucila también en su casa en Banfield.  Con Bam Benitez, guitarrista de “Obelisco”, grupo de rock del que participo Jacinto como guitarrista, hoy vive en Morón. Fui a su casa a entrevistarlo y me quedé 5 horas con él. Lo quería mucho a Jacinto, había establecido un vínculo interesante. Bam es muy agradecido de Jacinto porque lo motivo a dedicarse de lleno a la música, él era vendedor de seguros y largó todo y se dedicó de lleno a la música a partir de la muerte de Jacinto. Bam toca en el Incendio del Poniente, participa por una invitación de Jacinto. Ese disco tiene una historia interesante porque participan varios músicos invitados ya que no tenía banda que lo acompañe, y Bam toca en un par de temas y pone una guitarra muy linda que tenía, con la que todos querían tocar. En ese disco graban, el Colacho Brizuela, Peteco, Cuty entre otros y ninguno figura. Bam me contó porque ese disco se graba con músicos que eran de un sello diferente al que grababa Jacinto, y se decidió qué si no aparecía uno, no aparecía nadie y todos estuvieron de acuerdo.

Me entreviste también con el Mono Insaurralde, que me impacto por su generosidad y su humildad. Lo llamé y me dijo: Si hermano! Nos juntemos en tal bar y yo fui. Una humildad tremenda, que no encontré en todas las personas a las que llamé, muy cercana a Jacinto, muy santiagueña y no se que cosa. Con el Mono estuvimos casi 2 horas y media conversando en un bar en Palermo, en Buenos Aires y la entrevista se terminó porque él tenía un compromiso, sino seguíamos hablando hasta el amanecer. Él no me aportó mucho sobre la parte de MPA, pero me dio una presencia de memoria muy fuerte, habla de Jacinto con un amor entrañable, rescatando mucho la actitud frontal y me di cuenta que el Mono es una de las figuras imprescindibles para este documental.

Estuve también con Aníbal Caraballo en Morón, quien lo hospedó en su casa después que Jacinto salió de la colimba. En esa época se enfermó de Neumonía, estuvo internado 3 o 4 meses en un Hospital y después se quedó en casa de Aníbal y salían a patear la calle juntos, tienen muchas historias para aportar de ese período que se conoce poco de él.

Otros personajes que me parecen fundamentales para la película son Graciela y el Flaco Biletan ellos han sido, en el último período de Jacinto, muy importantes.

¿Cómo te posicionas frente a la figura de músico?

Jacinto creo que no tuvo el momento de reflexión. Si bien su música es así, no lo veo en esa posición, pese a que Bolivia invita a lo contemplativo. A él lo pienso siempre andando, en marcha. Se sube al auto y acelera, si tiene ganas, para en un pueblo. Así lo imagino. Cuando paró del todo es porque volcó el auto. Jacinto es un auto volcado al costado del camino, no sabes que ha pasado, lo encontrás al auto volcado; bueno ese auto venía de un lugar e iba a un lugar; no sabes a donde, después indagarás. Capaz que donde iba no respondía ni siquiera a un plan.   

Por otra parte creo que a Jacinto lo tenemos que ubicar en una galería de mártires. Es un personaje de época. La post dictadura, los 80, la apertura rabiosa, de volver a ejercer la libertad después del período más violento de la vida institucional de Argentina. Vos tiene ahí un momento de mucha explosión musical en el campo del Rock, lo tenés a Moura, a Prodan a Miguel Abuelo como 3 mártires de esa década y yo lo sumo a Jacinto desde el folclore. Los porteños lo identifican a los 3 primeros, los porteños y todo el país. Vos lo sumas a Jacinto y le pones el contexto y te das cuenta que entra, que cuaja. Jacinto no era un rockero, lo que trato de mostrar es que los folcloristas también tienen sus excesos y estas conductas no son exclusivas del rock, los cuarteteros también son así.

¿Cuál es la mirada que crees que puede aportar el documental a la figura de Jacinto?

A la figura de Jacinto no creo que le aporte nada. Si creo que puede aportar a la mirada sobre Santiago, tomando como contexto esa época y proyectándola hacia acá. Es una mirada que ya la tengo pensada y que quiero darle al documental. Es algo que he tratado de contarla en las clínicas, para dar un contexto, entre el punto de vista para narrar y la mirada que yo tengo de Santiago. En mi mirada, que trata de presentar el tema en las clínicas, para describir Santiago les dije: “Santiago es Nueva Orleans, Santiago es Sevilla” y todo el mundo lo entendió. Dan ganas de ir a esa ciudad cuando la presentas así. Todos quieren venir a Santiago aunque ni sepan de folclore.

Mi primer punto de contacto con él es Bolivia. Yo considero que el primer disco de Jacinto es Bolivia, los instrumentos típicos de la zona andina, describe montañas, el colla habla de eso, aunque después Juan Saavedra me dijo que se refería a otra cosa, a los seres de luz y ahí me dije ah bueno, tenemos a Spilberg en 1979 grabando ET y Jacinto El Colla la raíz y la piedra o lo que canto a la mañana, los extraterrestres están llegando y hay gente que lo ve y otros que no lo vemos, Spilberg era uno y Jacinto otro. Uno puede fantasear con esas cosas. Pero aún debo encontrar el tono para contar lo que quiero contar.

¿Es un tema central, verdad?

Si, es así, y también tengo necesidad de cerrar el proyecto. Tal vez, si tengo que poner la jeta, la pongo y mando todo al carajo para cerrar esta etapa. La propuesta a la que me resisto es a contar la película en primera persona. Lo que pasa es que no quiero usar ese tono narrativo, porque es muy difícil, pero últimamente mi ánimo ha ido cambiando y tal vez tome ese camino de contarlo así, en primera persona, pero cuidando que transparentar mi presencia, hacerla invisible, pero es muy difícil darle claridad al discurso y que no se confunda.

¿Por último a que público te imaginas que le hablas?

Mirá mi mirada trata de no quedar acotada a gente que ya lo conozca o que sea necesario saber quién es para ver la película. Trato de contar al personaje. Creo que el potencial de la historia de Jacinto es que tiene muchos ángulos por donde entrar al personaje. Jacinto siempre estaba en algo, es un tipo que refleja mucho nuestro ser santiagueño, un tipo andariego, pero también descuidado, se olvida de la familia, impuntual y que tantas otras cosas que omitimos en nuestra tarjeta de presentación cuando nos preguntan cómo es el santiagueño, el personaje en cuestión nos muestra también esa parte de nosotros que es difícil aceptar o de contarla abiertamente. Jacinto era eso, y por eso también no está en el canon. 

Jacinto es un proyecto inconcluso. Inconcluso como persona, inconcluso como artista, su intención era andar, y nos ha dejado una posta para que la tomen otros, o no. Pero esa ya es otra historia.

 

 



[i] RESIDENCIA LABINTUC – Laboratorio de Desarrollo de Proyectos Audiovisuales de Tucumán se realiza en la Provincia de Tucumán. Las actividades se dirigen al desarrollo de proyectos audiovisuales de Ficción y Documental y a la formación de profesionales del sector audiovisual de toda la región y estan organizados por el Ente Cultural de Tucumán y la Escuela de Cine, Video y Televisión de la UNT.

[ii] DocuLab Andino, es el laboratorio de documentales en posproducción, busca apoyar la finalización de obras audiovisuales e impulsar su proyección internacional.

[iii] “Que lo recuerden Brillando” de Cecilia Rayen Guerrero Dewey, La Plata, 2012, Pixel Editora pg 31

[v] La productora Tucumana se llama “De un Lugar”

[vi] “Que lo recuerden Brillando” de Cecilia Rayen Guerrero Dewey, La Plata, 2012, Pixel Editora 124 pgs.

[vii] “Jacinto Piedra x Bebe Ponti”, de Bebe Ponti, Corazón en llamas Editorial, Bs As 2011



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