Por
Juan Avendano
Martes, 18 de Febrero del 2020
Poesias por Juan Avendaño
Juan Santiago Avendaño: nació en Santiago del Estero, ejerce la profesión de abogado de manera particular y es Asesor Legal en la Secretaría de Derechos Humanos de la Pvcia. de Santiago del Estero. Sus poemas fueron publicados en diarios locales y difundidos en programas de radio. Fue antologado en: “Palabra Abierta, Antología de jóvenes escritores santiagueños”; “Antología Poética Santiagueña”, selección realizada por el poeta Alfonso Nassiff, en donde se compila la
producción poética santiagueña de más de 500 años; “Antología Lata Peinada”, compilación de la nueva poesía santiagueña, año 2015. Cuenta con un poemario inédito “Caja Negra” –año 2010-. Grabo su poesía “Dibujar” en el disco “Mil Artilugios” de la banda Sapunar. Integra el grupo“Poesia Circular” junto a Ezequiel Alvarez, Ruben Costilla, Jorge Rosenberg, Felix Demasi, entre otros. Actualmente trabaja en la edición de un nuevo poemario.
A flote
Esta es la última bala,
la última canción triste
están todos invitados a bailarla.
Hemos amanecido lento
casi suspendidos por la temperatura del agua,
los cuerpos permanecen a flote,
todos saben que los muertos se resisten al fondo del mar.
De vez en cuando hablamos de nuestros hijos,
de vez en cuando recordamos nuestra historia,
la que luego sería contada como una época oscura.
Dicen que llegaremos a la costa,
que nos recibirán como dioses infames,
como el relato que no debía ser contado;
estruendo y silencio,
publicidad y confidencia.
Todos fuimos hundidos en whisky,
y en él nadamos durante décadas,
placenta etílica,
materia indeleble de los sueños.
Creen que no habrá espacio para nosotros al llegar,
que no sabremos donde comenzar a reciclarnos.
La mayoría olvidó su nombre,
confundió a sus hijos,
inventó nuevos oficios,
la otra mitad de su historia,
pero juntos nos reconstruimos,
tratamos de no olvidar nada, ni a nadie;
Contra todo pronóstico salimos a flote,
somos la piedra en el zapato
de los que no querían un país.
Al llegar al puerto,
veremos caer sus caras en el agua,
pero eso será un gesto,
no hay ahogo posible para los que ya están muertos.
Caja Negra
Como una caja negra latente en el fondo del mar
Como la memoria de los árboles,
Debe ser el poema.
Debe decir la voz,
La ciudad que nos tocó en suerte,
Las elecciones afectivas.
Como una caja negra, única testigo del viaje,
Así debe ser el poema;
Y no como el avión en caída libre
Piloto kamikaze que estalla en popa,
Aunque el poema también se corroe en el descenso premeditado,
Pero en el va perdiendo su historia a medida que construye una nueva.
El poema caja, que contiene la historia,
El poema negro, describiendo la caja testigo de la historia.
El poema a pesar de la historia.
El poeta, piloto desorientado vulnerado por la catástrofe literaria de su creación,
Jamás podrá evitar que todos sus elementos digan su realidad.
Poema/ historia/ caja negra/
piloto desahuciado sobre el mar en llamas.
Primero, había un algarrobo
Primero, había un algarrobo,
la oscuridad demencial de un recuerdo,
días iniciales crepitantes ante la luz
placenta volcánica en búsqueda de la superficie.
El cielo es un invento olvidado,
todo sucede en otra época
y sin embargo le decimos presente.
La ucronía, ese lenguaje imposible, sucede.
después o durante vinieron otros encuentros
luces lejanas, nombres pronunciados dulcemente,
mudar de ciudad
sin mutar el firmamento.
Ningún cielo cambia en realidad.
La tierra resulta pequeña,
sin embargo hay espacio,
hay hambre, hay mudos,
ciegos de esquina a esquina.
Toda vejez solitaria
reclama orfandad.
Ya no queda nadie en este lado.
Vienen por todo, dinosaurios en saqueo,
no les basta la semilla,
quieren la sangre,
negra
fructífera
valuada,
la quieren fresca,
la quieren surgente,
todo el magma de este espacio que le es ajeno.
Vendrán secaran la piedra hasta la última gota y quedará
La poesía,
un planeta de muchos mundos
un cielo que no entiende de puntos cardinales.