LA AUTONOMIA
La Argentina de hoy, no existía. La terminó de armar el General Julio A. Roca entre fines del siglo XIX y principios del XX. Fue en la reunión de nuestro extremo austral. Aún cuando la dirigencia nacional no lo quería, fueron a buscarlo porque Chile con su cruel geografía a cuestas, se venía a la carga; había comprado barcos de guerra y sus diarios preparaban los ánimos. Y la organizó en catorce provincias, las que nacieron coloniales, y diez gobernaciones. Una de ellas, Los Andes, arriba de Jujuy, fue absorbida por ésta. En la reforma constitucional de Perón, en 1949, además de abrirle la puerta a su reelección, La Pampa se provincializó como Eva Perón y otra, el Chaco, como Juan Perón. Más la reelección sobre los peligros que nunca debía hacerse, Perón nos dio una clase magistral previa a la convocatoria. No sólo los teru-terú en un lugar ponen los huevos y en otros pegan los gritos. Esas diez neo provincias nacieron autónomas. A la que sobre sus hombros cargaban cuatro siglos y pico, nos costó más. Buenos Aires cuyo origen fue la pandilla del barranco vivía del contrabando inglés. El pronunciamiento del 25 de Mayo fue Mariano Moreno a comunicarles a los tres barcos ingleses que vestidos como de paso en sus idas venidas contrabandeaban, traficando lo producido por su industria textil. Sus cañones saludaron la liberación argentina y sus capitanes bajaron al besamanos de rigor. Los anglos rechazados en dos intentos de invasión y apoderamiento de Buenos Aires, siguieron la sensatez. ¿Nosotros queremos tierras?, no, entonces ¿por qué no les vendemos en paz? Mi cita no es un alegato anglófilo. Sin los 14 mil km. de vías férreas, tendidas por los ingleses en el embudo que se cierra en el puerto de Rosario, Argentina no habría pegado el salto que en pocos años la sitúo entre los primeros diez países del mundo. CLIMA Y REACCIONES La Argentina no era aun la República en 1820. Hacía unos cinco años casi. ¿no anduvimos detrás de una princesa europea, desde la nada atraídos por el régimen monárquico, en el que se reina pero no se gobierna? El presidente de Francia, que dura siete años ¿no cumple con ese rol? Francia es unitaria, igual que España. Los españoles con regiones por ejemplo Andalucía, creo que heredaron el estilo de los reinos taifas, morunos, que dependía del califato cordobés. En nuestro caso y sin exageraciones anti-porteñas, el puerto y hasta no hace mucho en clave histórica, era una capital imperial sin imperio, para el premier francés, Clemenzau, en 1910. Interpretando desde el punto de mira de estas líneas, es el virreinato de Buenos Aires, donde atiende Dios que esta en todas partes, según los de tierra adentro. A Don Juan Felipe Ibarra hoy lo beneficia el abandono juvenil de la historia detractora. Por ejemplo Esteban Brizuela (Ibarra. Escritura de su historia, (Bellas Alas, Editorial, 22 de abril 2016), lo que me recuerda el primer homenaje a Ibarra por la Legislatura (gobierno del Dr. Benjamín Zavalia) que fue propuesta por el diputado radical Luis C. Alen Lascano y apoyada por el Dr. Carlos Jensen Viano, demócrata cristiano. Tremenda fue la reacción condenatoria de El Liberal y de la UCR. Así como risible fue cuando en la sesión siguiente, el bloque radical propuso dejarlo sin efecto. Es decir anular el homenaje que consistió en ponerse de pie, luego, ¿Qué debía hacerse ahora? EL HECHO EN SI MISMO Tales contradicciones y el entrevero posterior causó y lo sigue haciendo, cuando se pretende lo imposible: separar la bondad de un acto del protagonista. El padre de la autonomía que desarme el designio porteño de hacer otro país con Tucumán de cabecera, más Santiago y Catamarca, fue, y no hay otro, Juan Felipe Ibarra. La proclamó y la defendió reiteradamente con las armas en la mano. El documento que la proclama, alardea de sabiduría política y jurídica a futuro.. El embalse en Río Hondo fue obra de la incansable gestión del Almirante Isaac Rojas y, pese a que se gastan algunos termeños en verla: 1) proyectada y ejecutada por el Ing. Juan J, Picatti, y 2) inaugurada por el Presidente Juan C. Onganía, no son la verdad. Un consorcio italiano ganó la licitación internacional por el proyecto, la ejecución y el financiamiento. Por eso el ministro de Economía del Presidente Frondizi, Ing. Alzogaray, la relantizó a un alto costo en intereses. Pero no pudo pararla.. La razón política por la que era imposible la inauguración por Onganía, vox populi: entonces: acababa de derrocar al Presidente Illia, acusado de “tortuga” por las FF.AA. en la campaña previa, con gran apoyo periodístico. Los números no sólo desmienten esas acusaciones, sino que ponderan las virtudes opuestas. Pagó mil de los tres mil millones de la deuda externa y el Estado no era deficitario. Podemos no querer a las personas citadas, cada una como persona o cada grupo, tendrá sus razones, lo imposible es separar lo bueno que lucieron del personaje que lo hizo.