Sábado, 4 de Junio del 2022
¿NECESITA LA LITERATURA OTRA DESCRIPCION DEL AMANECER SANTIAGUEÑO?
Algunas
notas (y muchas preguntas) sobre el quehacer editorial
Tal
vez los altísimos niveles de alfabetización alcanzados en Argentina, e incluso
en Santiago del Estero, que históricamente vinimos un poco atrasados hasta
aproximadamente 1945, hacen olvidar o perder de vista que leer y escribir no
son procesos "naturales", ni "biológicos". Reconocer y
poder organizar letras y palabras fue un procesos intelectual que cultivamos desde
nuestra primera infancia y es inseparable de la cultura... esa que ya estaba
ahí cuando llegamos, que sigue hoy y que (dicen) permanecerá cuando ya no
estemos.
Ahora, resulta que muches, especialmente quienes tenemos una cierta afección
por el papel impreso, la queremos diversificar. Perras Negras es una editorial
que puede decirse vieja (o joven) según diferentes prismas. Publi-editamos
nuestro primer libro en 2011. Fue Enanos Escondidos de Andrés Navarro quien en
ese momento también formaba parte del equipo editorial que, con el tiempo, se
fue desgranando. Inicialmente fuimos una editorial artesanal. Con los años,
coser libros, diseñar cajas de texto, buscar y elegir el papel y un largo
etcétera, fueron sobrepasados por otras tareas que consideramos más cercanas a
nuestros intereses actuales; la lectura crítica, la reflexión, el ida y vuelta
con los autores/as,
el proceso creativo y la decisión sobre los temas, los autores que nos interesa
publicar y dar a conocer. Hoy en día Perras Negras es un proyecto que crece, se
expande, se diversifica. En el camino, resuenan ciertas preguntas:
* ¿Necesita la literatura otra descripción del amanecer santiagueño?
* ¿Puede un escritor resistir la tentación de mostrar erudición?
* ¿Necesita el monte inspirar un poco más de conservadurismo?
* ¿El artista es un trabajador?
* ¿Un círculo poético es algo abierto o cerrado?
* ¿Fuera de las cuatro avenidas, la gente hace poesía?
* ¿Cuántas escritoras caben en un catálogo?
Cierto es que la publicación de libros en formato físico es sumamente cara,
cada día más y especialmente para un editorial pequeña. Ese es uno de los
motivos por los que no publicamos con tanta frecuencia como desearíamos.
Gestionar recursos es una tarea bastante ardua que le quita tiempo y energía a
otras, a las que desearíamos dedicarles más tiempo. En este sentido es que
nuestros objetivos actuales están enfocados en sostener una política editorial
coherente con nuestra identidad. El feminismo se ha convertido en nuestro
proyecto político y cultural. Allí encontramos un espacio donde nos reconocemos
y cobijamos. Creemos que desde esa mirada podemos aportar ya no sólo a
diversificar (o agrandar) la cultura, sino también a mejorar la vida de algunas
personas. No nos engañamos(ñemos). No vamos a cambiar el mundo. Sin embargo,
sabemos que el aporte de estas editoriales chicas/pobres/de los márgenes está
justamente en publicar e intentar poner en circulación voces que difícilmente
podrían llegar a las grandes multinacionales. Bibliodiversidad q le dicen.
Creemos que es importante a quién/es publicamos. El ejercicio de la violencia,
en cualquiera de sus formas, se ha convertido en algo que nos interpela
profundamente y donde no sólo no nos callamos, sino que creemos urgente la
implementación de protocolos para abordar la problemática. Editar personas
violentas, por más buenos escritores que sean, tiene que ser un límite.
Necesitamos construir colectivamente esas herramientas.
Por otro lado, nos sabemos iniciadoras. En el marco de la producción cultural
sabemos que la poesía es hoy un género que nos necesita. Los poetas y las poetas
actuales encuentran en estos proyectos sus primeros espacios y eso ya es motivo
de orgullo. Así también, está el compromiso con quienes nos leen. El bombardeo
constante de estímulos y la posibilidad tan ampliada de escribir y publicar en
redes sociales posiblemente facilita que muchos escritores (noveles o en
formación) tengan un espacio donde dar a conocer sus textos. Sin embargo, ahí
las editoriales podemos hacer un aporte de curaduría, organización y
potenciación de las obras. Por supuesto, es un trabajo de hormigas, no siempre
grato. Una lectura crítica y a conciencia, la atención en los detalles, los
géneros, el devenir de las historias, sus extensiones y significados son
procesos que requieren un desprendimiento que no todos los autores/as están
dispuestos/as a atravesar.
En contextos chicos, donde nos conocemos mucho, hay muchos desafíos. Lograr que
esos 20 minutos, 2 días o meses, que toma leer un libro, se conviertan en una
experiencia estética conmovedora y movilizante es a lo que aspiramos.
Claramente, el desafío es ciclópeo (como le gustaría decir a les fans de la
mitología), pero en realidad no es más que una estrategia de permanencia. No
queremos hacer más, queremos hacerlo mejor. Y vamos a insistir, porque todavía
podemos.
Donde estamos y otro poco de preguntas
Perras Negras no está sola. Nuestra historia se parece mucho a la de los otros
proyectos editoriales que circulan en Santiago: escasos recursos, gestores
orquesta que se ocupan de todo, escritores que muchas veces se convierten en
sus propios editores, imprentas más que editoriales. Nos encontramos con
amigos/colegas/trabajadores como nosotras, en lecturas, charlas, intercambios.
La última vez fue en la Secretaría de cultura, tras una convocatoria oficial.
Allí surgieron un par de ideas, algunas repetidas, otras que se parecen mucho a
iniciativas que ya están en marcha. La profesionalización y necesidad de
capacitación parece ser una constante. El acceso a recursos económicos, una
urgencia. Que el Estado convoque suena auspicioso, será necesario que los
proyectos editoriales sepamos en qué condiciones iniciamos este diálogo. La
desigualdad es evidente, también es verdad que dos años de distanciamiento
social han permitido generar nuevas maneras circulación de los productos
culturales. Será cuestión de ver cuáles son nuestras nuevas destrezas.
Diez
años atrás, las Perras tuvimos nuestro #crush con la edición artesanal, los
infrarrealistas, el fantástico y la ciencia ficción tecno-posapocalíptica.
Muches pasaron por la misma esquina, décadas atrás. Otres llegarán, a disfrutar
el paisaje. Pero, el futuro llegó. Aquí estamos, ¿cómo seguimos? Sostener
proyectos editoriales entre amigues, poner a circular poéticas de amigues, no
cuestionar desde dónde se enuncia y quién lo hace. ¿La dinámica de los afectos,
qué mapas permite trazar? ¿Cuál es el gesto poético, cuál es el gesto político
que vamos a elegir?
¡ATENCIÓN! Mundar es un espacio autogestivo, en este comienzo de año queremos tomar impulso para seguir haciendo crecer este proyecto cultural que nos encuentra a cada rato escribiendo y leyendo junto a vos. Queremos que seas parte de nuestra mesa, invítanos un cafecito para que Mundar siga creciendo. https://cafecito.app/revistamundar2022