PADRE DE UNA NIÑA

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Viernes, 13 de Agosto del 2021

PADRE DE UNA NIÑA

Ser padre de una niña brinda una perspectiva única sobre la vida, diferente a la que aporta una hermana, pareja o madre. Con un hijo varón, un padre podría estar más inclinado a tratarlo como una extensión de sí mismo. Sin embargo, cuando nació mi hija, me vi obligado a trascender mis propias experiencias. ¿Una niña? ¿Cómo se cuida? ¿Cómo se juega? ¿Cómo enseñarle a ir al baño? ¿Cómo conversaré con ella a medida que crezca sobre temas como noviazgos, cambios en la adolescencia y sexualidad? Mil preocupaciones y preguntas se cruzaron por mi mente. Aceptar el desafío de adaptar mi perspectiva y desafiar las normas masculinas con las que fui educado es fundamental.

La sociedad machista en la que vivimos arroja comentarios como: "Ahora busca al niño" o "Ahora sí vas a pagar todo lo que has hecho", que en realidad no aportan nada positivo. Hoy, mi hija es solo una bebé, y aunque aún no entiende mucho, crece a un ritmo vertiginoso. No podemos saber hacia dónde nos llevará la vida, pero siempre estaré ahí para ella, escuchando y brindando apoyo en cada etapa de su vida.

El amor que siento por mi hija Catalina es incomparable, ella es mi estrella y me hace sentir vivo. Mi responsabilidad no es replicar mis propias experiencias en ella, sino guiarla, protegerla, entretenerla y permitirle tomar sus propias decisiones y desarrollar sus gustos e intereses, para que se convierta en una persona íntegra y autónoma. Nuestra experiencia familiar puede no ser convencional, pero estoy infinitamente agradecido y orgulloso de la dedicación, atención y amor que tanto nuestra familia materna como paterna brindan a nuestra hija cada día. Juntos, creamos un entorno cálido y afectuoso en el que nuestra pequeña puede crecer y florecer

Es utópico pensar que todos los niños puedan tener la misma suerte que mi hija en un mundo lleno de desigualdades. Sin embargo, en esta Semana de la Niñez, mi esperanza es que cada uno de estos pequeños seres que llegan para cambiar el mundo, en su propio contexto y situación, puedan lograrlo. La tarea de criar a una niña es un viaje lleno de aprendizajes y emociones, una oportunidad para crecer juntos y abrazar el desafío de construir un mundo más justo e igualitario para todos.



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