POR LILIANA TAMBIEN

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Lunes, 28 de Septiembre del 2020

POR LILIANA TAMBIEN

Es Agosto de 2018 y la noticia de su muerte nos sacude. Liliana Herrera tenía 22 años, dos hijas y murió en nuestra provincia como consecuencia de un aborto clandestino. Igual que María Campos, quien unos meses antes, en el departamento Copo, se sometió a una interrupción de embarazo insegura, usando una sonda que le provocó una infección generalizada y el posterior fallecimiento.

Mientras en el Congreso de la Nación se debate la ley de Interrupción Legal del Embarazo, con argumentos en contra hasta ofensivos, nosotrxs nos lamentamos otra muerte evitable y se suma a una larga lista.

El movimiento feminista y disidente se convierte, una vez más, en una red de pañuelos verdes que contiene a cada compañerx devastadx. La lógica colectiva es la mejor estrategia que nos han enseñado los feminismos, porque así duelen menos las tristezas pero también se multiplican las alegrías y se inclina con mayor fuerza la balanza en donde residen nuestros Derechos Humanos.

Desde esa misma lógica decidimos abrazar a la familia de Liliana. Nos pusimos en contacto con su hermano, acordamos un encuentro y con un grupo de compañeras emprendemos viaje para recorrer kilómetros de asfalto, enripiado, tierra y suelo arenoso. En esa travesía la camioneta patina en la arena y se queda. Aún nos falta un tramo para llegar al paraje Las Lomitas, en la ciudad de Loreto.

Dos ranchos de adobe y paja se acercan a nuestro horizonte, ese que observamos con dificultad a través del vidrio tapado de tierra. El suyo es el de la izquierda. En el de la derecha nos recibe Graciela, su mama, nos presentamos y nos abraza. Conversamos en un clima de confianza, mientras sus nietas pequeñas juegan a nuestro alrededor, quizás más motivadas por la curiosidad, que por el juego. Quienes son estas personas y donde estará mi mama se habrá preguntando.

Liliana Herrera era la menor de lxs 6 hijxs de Graciela, intentó interrumpir su embarazo, utilizando yuyos recetados por un curandero de la zona y le costó la vida. Otra de sus hijas, Mirna de 31 años, también murió por aborto realizado en condiciones de insalubridad. A ellas las mató la ausencia estatal.

La historia de Liliana es similar a las mas 3030 historias de las mujeres que, desde la recuperación de la democracia, se han muerto por abortos inseguros: Mujeres atravesadas por la pobreza y la posibilidad negada de decidir sobre sus cuerpos y sus proyectos de vida.

En Argentina, según las estadísticas oficiales las muertes por abortos inseguros representan el 17 por ciento del total de las muertes maternas: 2 de cada 10 de las mujeres fallecidas por causas maternas murieron por abortos inseguros. De estas estadísticas también se desprende que 49.000 mujeres se internaron en los hospitales públicos de Argentina por problemas relacionados con el aborto: 135 mujeres por día.

El Código Penal, que rige desde el año 1921, contempla que la interrupción voluntaria del embarazo no es punible cuando hay un riesgo grave para la madre o en caso de violación. Más allá de los protocolos de actuación que se han diseñado a lo largo de estos años, para garantizar los derechos ahí adquiridos, existe una brecha gigante entre la letra de la ley y la realidad. Esto tiene efectos irremediables en la salud y en la vida de las niñas, mujeres y personas gestantes. Por otro parte la educación sexual integral no se aplica en las escuelas tal como lo establece la ley, al igual que lo que ocurre con el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable.

En la actualidad la pandemia Covid–19 y las medidas tomadas para evitar su propagación, como el aislamiento, han profundizado las restricciones al acceso a los servicios de salud, por lo que legalizar el aborto se torna más urgente que nunca. A pesar de que en este contexto también están creciendo las derechas más reaccionarias -principales obstaculizadoras de este proyecto de ley- y de los inconvenientes que implica para el movimiento feminista y disidente construir estrategias de movilización y presión, continuamos con el desafío asumido de mantener en agenda pública, política y parlamentaria el proyecto por el aborto legal, seguro y gratuito en Argentina.

Hoy es 28 de septiembre: Día de Acción Global por un Aborto Legal, Seguro y Gratuito y con los pañuelos verdes como tapabocas, pero también como símbolo de una lucha histórica reivindicamos que:

El aborto legal es un asunto de Salud Pública.

El aborto legal es Justicia Social.

El aborto legal es una deuda de la democracia para las mujeres y personas gestantes.

¡Que sea leyPOR



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