QUINO EN SANTIAGO

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Domingo, 4 de Octubre del 2020

QUINO EN SANTIAGO

Quino nunca fue un ángel,

Pero los ángeles se parecen más y más a él, cada día.

Tomas Eloy Martinez

 

Corría 1997 y en la librería comenzábamos a organizar las primeras ferias del Libro en Santiago del Estero, por entonces, la organización era totalmente a pulmón, a veces la hacíamos en la sociedad italiana, en la estación de ferrocarril de libertad y colon, otras veces en plazas, solo contábamos con un pequeño apoyo del Gobierno municipal con impresiones. Realizábamos el evento cultural acompañados por algunas librerías de, muy pocas, algunas escuelas y colegios que se sumaban y por supuesto  los más diversos LECTORES que siempre acompañaban con entusiasmo la propuesta.

Buscando hacer crecer el encuentro del libro en la ciudad empezamos a soñar con traer escritores, editores, dibujantes que admirábamos de la escena nacional.

Entre todos los nombres que barajábamos apareció el nombre de Joaquín Salvador Lavado Tejón "Quino", quien ya era un creador de historietas con reconocimiento internacional. La ilusión de poder tenerlo con nosotros fue el motor que nos llevo a contactarnos con la ediciones de La Flor, la respuesta fue rápida y cordial, nos pidieron que esperáramos para ver si tenía espacio en su agenda... pasados unos días recibimos la llamada confirmando la visita del dibujante-ilustrador de historietas más grande de nuestra historia. Todos lo que formábamos parte de “Marcos Vizoso Libros” en esa época (Patricia Ruth Rossi,  nuestro personal y yo) empezamos a festejar y palpitar semejante noticia. Para hacer realidad su presencia solo tuvimos que garantizarle el hospedaje y sus pasajes, quiero decir con esto que no pagamos caché ni firmamos contrato alguno, fue solo el compromiso de la palabra empeñada.

Cuando llego el día pudimos darnos el lujo de buscarlo, hospedarlo, y luego llevarlo a conocer nuestra librería recién inaugurada, por entonces ubicada en avenida Belgrano sur 284 de nuestra capital. La librería estaba repleta de seguidores de Mafalda  que esperaban conocer a su papá. Quino, llego saludando con su característica timidez y sencillez, lo presentamos ante el público y empezó a firmar las historietas de su creación, sin parar, por mas de 2 horas.  Me recuerda mi hijo que la cola era interminable, los lectores traían de su casa sus libros con mucho recelo. Otros lo adquirían en ese momento.

Contento por la recepción de los santiagueños Quino pidió hojas en blanco para regalarles dibujos a quienes no tenían sus libros para hacer firmar. Humilde y generoso en su entrega no escatimo gestos cordiales con cada uno de los presentes. Coherente con algo que sentencio en el titulo de uno de sus libros “humano se nace”.

Fue muy difícil darle un cierre aquel encuentro. Pero como todo gran momento tuvo su final y seguimos con una recorrida por Santiago y varios lugares. 

Esa misma noche lo sorprendimos con un asado en casa de un gran anfitrión, el Dr. Mariano Paz, la cena estuvo regada con ricos vinos y en especial con maravillosa música Santiagueña. Los Cabezones Paz y una banda de músicos amigos lo hicieron pasar una noche inolvidable.  

Tranquilo, silencioso, y con gran respeto Quino disfrutó del folclore y la conversación,  saboreando lentamente un vinito tinto, sorbo a sorbo.

Recuerda “Ari” Paz que el dibujante comento aquella noche que tenía una predilección por la bodega Lopez, acabados los vinos de la bodega en cuestión fue “Ari” quien salió a buscar resolver aquella sed mendocina especifica...El vino fue templando la confianza, y fueron apareciendo las ocurrencias humorísticas en el encuentro santiagueño, tal es así que algunos comedidos presentes comenzaron a llamarlo “Quinoto” en vez de Quino, la risa fue compartida y celebrada.

Volvió de madrugada al hotel y al día siguiente voló a su ciudad de 6 meses, Buenos  Aires. Los otros 6 los vivía en España. 

Así fue como Quino pasó por Santiago haciendo pasear junto a su paso provinciano a toda su familia: Mafalda, Miguelito, Susanita, Manolito y todos esos personajes inolvidables salidos de la inspiración de su pluma. Hoy en su partida, debo decir que sus creaciones están más vivas que nunca y nos siguen interpelando.


                                                              MARCOS VIZOSO





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