Domingo, 19 de Abril del 2020
EL COMOES
A ver como se hace para descomoesar todo esto (de "comoes, que es sustantivo, adjetivo, adverbio, verbo, pronombre, metáfora ligera, ojos en la siesta sin saber qué hacer, pero no es gerundio, gerundio no es).
Esta es una noche como para descomoesar. Por qué sos así no seas como se llama, sete comoes. Sete una lágrima de una tormenta de verano, sete comoes. Una manada de tordos huyendo en el atardecer. Sete Santiago para no saber qué es, sete asinito, sete comoes.
Esta pasión que se fue, esa locomotora a leña, ese comoes. No vale la pena entender todo cuando no se tiene ninguna pista. No nos dejaron ninguna pista, nos dejaron un comoes que hasta puede ser comoesito cuando se trata de endulzar.
Esta es una noche perfecta para descomoesar. Por qué sos así, no seas como se llama, sete comoes.
Tomo la mano de un prójimo. Me pongo a charlar con él. Se pone a hablar de su hermano en el 8 de Abril, jugador de Comercio que le hizo un gol a Mitre en el 62. Ese comoes. El está sumamente borracho pero yo lo entiendo perfectamente bien, entiendo su palabra, ese comoes. Ese dolor tan poco elocuente, ese estar como en la felicidad, como del otro lado de las cosas, del otro lado de la realidad.
Es el comoes que parece como si fuera también adiós, que parece también que tuviera siempre.
Algún académico de las letras podrá decir que se trata de una expresión lingüistica regional que denota cierta dubitación e incertidumbre". Qué cosa más tonta dar esa definición en un pueblo donde la mayoría de sus habitantes son magos.
Comoes que les estaba diciendo, es la escalera de madera y palomas en el atardecer de un campanario. Es también el amor que casi siempre no nos dejan dar. Es el viento norte estrellado en la ventana y yo sin poder llorar
¿Por qué no regresaron los huacos nunca más? ¿Qué se llevaron los huacos de todos nosotros? ¿Habrá sido la última esperanza? ¿Qué nos dejaron los huacos? ¿Nos dejaron un enorme y definitivo desdén?
Ese comoes es transparente, que pasa siempre entre nosotros. Por eso hay que esforzarse por ser todos los días ese comosellama, ese comoes. Que pasa siempre entre nosotros, los magos, los que somos comoes.
*Texto extraído del libro “Monton de Zocos” pag. 86, Editorial EDUNSE, Año 2019.