LA SECCO DE SUSANA
Susana Giménez está en su mansión de barrio Parque cumpliendo con la debida cuarentena, pero la tranquilidad de su hogar se ve interrumpida por la llegada a su domicilio de una extraña gaseosa de color dorado oscuro, a primera vista se trata de uno más de los tantos obsequios que llegan allí a diario por diferentes motivos (presentes, cartas de admiradores, cordialidades) la tarjeta que acompaña la botella de vidrio exclama ¡Mejor una Secco! y le despierta una especial curiosidad la firma “Enrique Reinhold y Ercilia Minestrone” es así que sucumbe a la tentación de destapar la gaseosa. El aroma que emerge del interior le resulta familiar, trae a su mente una avalancha de imágenes que se proyectan por segundo, plena década del setenta, un desfile de modas en la confitería “Safari” de Santiago del Estero, por entonces no había en su historia personal premio del millón, ni Miami, ni Punta del Este. Ella estaba allí trabajando con Susu Pecoraro cuando llego el Sr. Nano Gigli, aquel camarógrafo tenía un manejo de su filmadora inigualable... ahora, Susana sumerge sus labios en el sabor del champagne santiagueño solo para recordar con mayor detalle la pericia con la que Gigli realizo aquellas dos tomas, divaga y advierte... fueron solo dos los cortos publicitarios que filme en 16mm uno el del jabón Cadum y este que ahora se proyecta en un hogar santiagueño a través de un televisor Hitachi blanco y negro, la pantalla redondeada exhibe la sensualidad de una bella modelo aun desconocida para muchos. Son varios los espectadores frente a la tv, la publicidad dura unos segundos, alguien exclama ¡Toma tú Mallín! y apaga la televisión desde una perilla circular, es una época oscura para el país, la pandemia son los dinosaurios y están más vivos que nunca. Susana retoma la carta, mira con detenimiento la firma y advierte la antigüedad de la misma, la hoja es una reliquia amarillenta y en su casa nadie ha visto al mensajero. Movilizada por la situación googlea el nombre del Sr. Reinhold y la Sra, Minestrone, se trata de los primeros fabricantes de hielo en la ciudad Santiago del Estero, en el año 1870 pusieron su fábrica en calle Islas Malvinas y Guemes, es el primer eslabón de una cadena de sucesos, luego en 1915 el Sr. Reinhold vende al Sr. Sebastiano Prietto Secco sus maquinarias de hielo , aquella transacción es el suceso fundante para el nacimiento de la “Bilzt Secco”, una gaseosa que fue primero netamente artesanal sin conservantes por lo que se trataba de un producto de vencimiento rápido. Luego sobrevino la maquinaria industrial y la expansión hacia el año 70 y adquirieron maquinaria de llenado automático ¿cuál fue la causa necesaria, la mediata, la remota, la definitoria para este proyecto? Todo puede estar sujeto a conjetura, los primeros pasos en la historia de cualquier emprendimiento comercial adquieren dimensiones épicas tanto en los grandes éxitos, como en los rotundos fracasos, a esos lugares del tiempo es importante volver al menos por minutos.la mejor máquina del tiempo para filmar, proyectar, enviar un mensaje y hacer que las cosas sucedan es para mí la escritura. Hace 200 años en oportunidad de la Declaración de la Autonomía Santiagueña las relaciones entre Tucumán y Santiago del Estero no pasaban por su mejor momento, sin embargo hoy la gaseosa Secco pertenece a una exitosa sociedad integrada por Tucumanos y Santiagueños. Es por todo esto que cuando tenemos que elegir alguna gaseosa recordamos aquel inolvidable slogan publicitario: ¡Mejor una Secco! No solo por su sabor único, sino porque es parte de nuestra historia.