Tu y yo somos 6

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Domingo, 13 de Septiembre del 2020

Tu y yo somos 6

Desde la psicología humanística se sostiene que cuando nos encontramos con otro, no somos dos, sino 6, dentro nuestro existirían tres “personitas” introyectadas. Que según la etapa y de donde nos posicionemos en la vida, es la que toma las decisiones en nuestro dia a dia.  

Esto se puede  sintetizar en la nomenclatura PAN, que significa Padre, Adulto y Niño.

El PADRE; quien exige que se haga lo que se DEBE hacer sin importar el deseo ni el placer, este “Deber suele ser muy tirano, y genera sentimiento de culpa, si no lo obedecemos.

Es exigente, y tiene ideales altos a alcanzar. Son las normas, leyes, valores y exigencias sociales. Son los patrones socio-culturales transmitidos por padres y educadores.

·         Se trata de una colección de grabaciones hechas en la infancia por la presión ambiental.

·          Los valores, creencias, normas sociales, prejuicios, moralidad, etc... son los contenidos del estado Padre de la personalidad.

En el otro extremo  tenemos al NIÑO, que como tal solo se guía por el placer, el disfrute inmediato, quien quiere todo ya, no acepta la espera, es bastante egoísta, y no mide las consecuencias de sus actos. Es soñador, tiene un pensamiento mágico y hasta un tanto caprichoso. 

Actuamos con el Niño cuando:

·         Se deja llevar por la emotividad.

·         Actúa sobre decisiones tomadas en la infancia

·         Reclama cariño y amistad.

·         Exige que se le contemple.

·         Fantasea, sueña, miente.

·         Tiene miedo a actuar, a tomar decisiones, a verse solo.

·         Responde impulsivamente

·         Es egocéntrico.

·         Se rebela, tiene rabietas.

·         Es sumiso, dócil, dependiente

·         Demuestra ambivalencia de  sentimientos: ”soy el mejor, soy el peor”

·         Expresa necesidades básicas: tengo hambre, tengo sueño,...

·         Demuestras sus emociones sin control: ríe, llora, grita,se enfada,...

Y el en medio de estos dos extremos, se encuentra el ADULTO. Este es el encargado de madurar, y de mediar entre el placer del niño y los debería del padre.

Tomando decisiones reflexivas,  basadas en hechos sustentables.

A la hora de tomar decisiones ningún extremos es saludable. Si solo escuchamos al niño, nos guiaremos por la inconsciencia a la hora de decidir, elegiremos cosas que muchas veces no nos convienen o son dañinas para nosotros pero solo nos dan placer. Podemos lastimarnos, y lastimar a un otro.

Si nos paramos solo en la vereda del padre, seremos muy correctos para la sociedad, pero nos estaremos alejando de nuestro deseo y propósito.

Nos alejamos de lo que en verdad somos en esencia, dejamos de lado lo que nos hace feliz, y a nuestras necesidades.

 Madurar es: “PLACER NECESARIO CON DEBER SUFICIENTE”

Para llegar a tener una personalidad integrada hay que aprender a equilibrar los tres yo (Padre, adulto y niño) usando los debería del padre, para cuidarnos y cuidar, siendo un adulto para conservar nuestra individualidad y esencia,  y por ultimo y no menos importante dándole voz a nuestro niño interno que nos recuerda que el deseo es muy importante a la hora de decidir.



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