UN MONTON DE TALLERES
El otoño santiagueño tiene
una fuerte agitación de talleres literarios. Son cuatro al menos las propuestas
que se encuentran actualmente en desarrollo. Todas impulsadas por jovenes
talleristas y escritores. Felicidad Clandestina
a cargo de Soledad de Leon en Eva Negra
en barrio Parque Aguirre, Liberatura coordinado
por Francisco Zamora en el barrio General Paz y otro, en la sede de la
organización Somos Barrios de Pie, Transgresora
coordinado por Belen Cianferoni en el barrio Primera Junta y Lila coordinado por Veronica Paroli en
El Zanjon.
Los
encuentros semanales se ofrecen abiertos para todo público y un dato comun que
surge del diálogo compartido es que ninguno de los espacios requiere
conocimientos previos, solo precisan de las ganas y el deseo de la lectura
y la escritura en compañía de otros.
Hay
una actitud desprejuiciada en todos los coordinadores, quienes se proponen, más
allá de las temáticas o los géneros, acoger la palabra sin censurarla, buscando
generar espacios amorosos para la creación, la lectura y la crítica franca. Hacer
germinar una enseñanza y un aprendizaje horizontal, a partir de diferentes
didácticas y metodologías. Todo texto puede partir de una catarsis, que luego
con la lectura en voz alta comienza a decantar en el espacio colectivo que acompaña
su corrección.
Francisco Zamora coordina dos talleres gratuitos, ambos con una impronta social y política. Uno de ellos es una iniciativa de la organización social Empoderar, cuyo proyecto lleva el nombre de “Liberatura” y ganó una convocatoria del Ministerio de Cultura de la Nación. El mismo se desarrolla en el barrio General Paz. El otro tiene lugar en la sede de la organización SOMOS Barrios de Pie. En intercambio de mensajes con revista Mundar manifiesta "Los talleres de escritura y lectura que coordino están pensados como espacios de libertad y confianza en el que lxs participantes tienen la posibilidad de compartir sus producciones corriéndose de la idea de lo “bien escrito”. Creo que el hecho de quitarle solemnidad a la figura del escritor/persona que escribe, permite establecer otro tipo de vínculo y conexión con la escritura que me parece que en estos casos es lo más importante". El trabajo que desarrolla Francisco implica una tarea militante que va más allá de pretensiones estéticas, su decisión de acercarse y trabajar con la comunidad del barrio conlleva otros grandes desafíos que le imprimen al trabajo en grupo un tiempo diferente.
"Buscamos ser un refugio, un espacio abierto a la sana camaradería y al intercambio de emociones. Leemos textos que trascienden el código lingüístico (rasgo característico de la literatura queer) y en esta incógnita interrogamos a nuestro cuerpo mediante textos con una lengua distinta a la nuestra", quien habla ahora es Belen Cianferoni, ella coordina el taller de escritura creativa Transgresora, su invitación convoca a escribir con los pensamientos enredados, el eje principal es la temática del género y la identidad. El desarrollo de los encuentros se complementa con un dossier diseñado para cada uno de los encuentros. La actividad se encuentra financiada por el Fondo Nacional de las Artes y se desarrolla de manera gratuita en el espacio de DI.VA.S. El ambiente que sobrevuela allí es el de la solidaridad y la lucha. La autora del poemario “Matar a Kant”, entre otros, agrega: “El trabajo que realizan en Di.Va.S y en Atta de la mano de Julieta Paz y Luisa Paz es tan grande... Que cualquier aporte es poco. DI.VA.S es un espacio valiente y amoroso de lucha y reflexión. Siempre tiene talleres en su haber que ayudan a capacitar tanto a toda la sociedad Santiagueña en temas muy sensibles como el género e identidad”.

En una zona rural alejada de la ciudad, Verónica Paroli coordina el taller literario Lila allí su didáctica propone trabajar y experimentar con los cinco sentidos "Algunos ejercicios de escritura son acompañados de música, de perfumes, imágenes, superficies o comidas que incentivan los sentidos. Otros ejercicios proponen el traslado por el espacio o la combinación de las palabras y de textos de manera que se produzca el quiebre del lenguaje y del mensaje dando lugar a una brecha en la que trabajen los escritores".

Por último, Soledad de Leon desde el barrio Parque Aguirre nos cuenta sobre Felicidad Clandestina. Soledad describe con emoción el lugar a donde cada martes sucede el taller, "Si tuviera que elegir una sola palabra para definir a Eva Negra, sería luz. Es como una botellita flotando en la inmensidad del océano, que lleva dentro una tropilla revoltosa de Tucu Tucus. Eva Negra es un faro luminoso. No sólo porque es un bastión cultural en medio de la predecible obscuridad que rodea a Gendarmería, sino porque es un espacio que se construye desde el amor. En cada encuentro les compas preparan sillones alrededor de una mesa, juegan con instalaciones, luces, con distintos rincones y escenarios que predisponen desde la sorpresa y el encanto”.

Sobrevuela siempre en la
literatura la pregunta de sí se puede enseñar a escribir, si acaso no se
trata de un talento, de un “don” mágico de las musas más que de una técnica
deliberada que puede ejercitarse y perfeccionarse cotidianamente.
Soledad de León a propósito de este dilema recuerda a Mario Levrero quien dice que el
estilo personal no se consigue con oficio. Que hay que animarse y mirar dentro,
dejar que salga lo que es innato y en este sentido, propone pensar el
taller como una invitación al descubrir de la palabra propia.
El escritor Martin Kohan con una
larga trayectoria en el desarrollo de talleres sugiere que su propósito está
situado en el objetivo de formar lectores más que escritores. No cabe duda
que son actividades que van de la mano y son indisolubles, Borges se jactaba
más de lo que había leído que de lo que había escrito. El poeta Ángel
Gonzales sugería que “escribir es una
enfermedad que habita en mayor o menor medida a los lectores”. Sera por eso que
en general todos estos talleres parten de la lectura y del análisis de
textos, advirtiendo minuciosamente las técnicas y estilos, asi es como se contagia
en ronda el vicio de escribir.
Cada taller tiene su
singularidad y la perspectiva de una temática o un enfoque distintivo, esto
enriquece las distintas inquietudes de sus talleristas. Un dato insoslayable es
que la totalidad de las propuestas se proponen en alguna medida abordar la
literatura santiagueña y esto es algo valioso si pensamos que mucho de los
asistentes pueden iniciar su camino de escritura no solo a partir de clásicos
de la literatura universal o latinoamericana sino también a partir de una mirada
situada en este territorio y de todos los tiempos, Soledad afirma: “Podes leer
a Borges, Pizarnik o Cortázar y que no te transmitan nada, y podes leer al
vecino de la vuelta y la piel se te eriza entera. Desde ese lugar, en este
taller, leemos de todo.”
Sigue abierta la invitación para quienes quieran sumarse alguna de
estas interesantes propuestas.
Quizás en un futuro no muy
lejano podremos disfrutar de los trabajos desarrollados en cada taller, y hasta
pueda organizarse un gran encuentro de talleristas santiagueños, a donde cada
cual comparta su Felicidad Clandestina,
su Liberatura, su Lila, su Transgresión, por lo pronto el disfrute esta en los ambientes
cercanos que cada taller propone y construye para seguir empuñando la
imaginación y la palabra.
UN POCO DE HISTORIA
Indagando
la memoria de los entrevistados se advierte que en Santiago del Estero los
talleres han tenido y tienen a menudo una gran cantidad de coordinadores de
otras partes del país, circunstancia que sin duda contribuye a enriquecer la
producción local. Veronica Paroli
recuerda talleres de dramaturgia dictados por Mario Costello, Rafael Nofal,
Ignacio Apollo y el taller de Belen
Cianferoni quien a su vez recuerda el taller Alejandra Del Vitto, Sandra
Lopez Paz.
Un dato no menor es que
salvo Veronica Paroli ninguno de los entrevistados a concurrido a un taller
coordinado por otro santiagueño o santiagueña.
Belen Cianferoni analiza su
participación en un taller de Hebe Huhart quien por cierto tampoco es de
estas latitudes. “Cuando tenía diecinueve años concursé por un lugar en el
taller de narrativa de Hebe Uhart. eran míticos, hay libros escritos
sobre las clases que daba y sobre la relación de tutoría que tenía con sus
alumnos. Cada palabra era una pepita de oro que quería guardar del tiempo. Hebe
era una mina dura, el límite entre la crueldad, la risa y la bondad. Señalaba
que el proyecto de escritura es una escritura, es un proceso de construcción y
reconstrucción de ideas. Solo hay que ser valientes y dar un paso de fe.”
Mucho
más aquí en el tiempo Soledad De Leon
rememora un taller semanal virtual de escritura en el año más crudo de la
pandemia, quien facilitaba era Camila García Reyna desde Córdoba "Cuando
une comienza a escribir, muchas veces lo que sale es puramente confesional y
catártico. Escribimos para sacar lo que nos quema dentro, sin un recurso
literario mediante, sólo a modo de vómito visceral e íntimo. Y en ese taller
pude hacerlo, sin miedo a ser juzgada por el contenido o por la forma; me sentí
alojada, bienvenida, acompañada."
Quien suscribe la
presente nota apunta también un taller dictado por Alberto Tasso que fue
dictado en el año 2017 en Santiago del Estero y en Monte Quemado, el taller estaba
dedicado a analizar materiales folk de transmisión oral o escrita. Uno de los
materiales que se trabajaba era la Leyenda. “Almamula” en diferentes versiones
la de Ricardo Rojas, Orestes Di Lullo y otros/as.
A propósito de este
último dato es importante anunciar que hace unos días vía mail el maestro Tasso
adelanto a Revista Mundar que próximamente realizara un taller de poesía
dedicado a estimular el interés por el soneto, forma clásica en la poesía.
La convocatoria y la sostenibilidad de los talleres es una tarea ardua que cada coordinador tiene que desandar haciendo un gran esfuerzo, es por ello que no se puede aseverar que los talleres en marcha vayan a desarrollar largas tradiciones en la ciudad, o solo sean estallidos creativos de este otoño, pero si podemos celebrar el trabajo que cada tallerista pone en marcha para que sigan floreciendo los escritores y las escritoras por la ciudad.-

INFORMACION UTIL
-Felicidad
Clandestina se desarrolla en Eva Negra , Juana Manuela Gorriti 335, B°
Parque Aguirre . Cel 3516629644
-Taller de Escritura
Transgresora a cargo de Belen Cianferoni se desarrolla en el espacio DIVAS
en calle yapeyu 1226 Barrio Primera Junta. Cel. 3854867816
-Liberatura a cargo
de Francisco Zamora se desarrolla en el Barrio Juan Felipe Ibarra, para
concurrir es conveniente contactarse a su cel. 3854185061
- Lila, a cargo de
Veronica Paroli se desarrolla en el zanjón. Cel. 3854337551