Domingo, 16 de Agosto del 2020
Y pensar que todo ha empezado por un padre y una hija que mirándose a los ojos, entendieron que ese vínculo, ese maravilloso vínculo consistía no sólo en mostrar el cielo, y como volar, sino de acompañar el vuelo. El juego se transformó en deseo, el deseo
Por: Silvina Robato